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Aprende el arte de quitarte la ropa con erotismo durante una canción, conviértete
en una exótica stripper y cumple sus fantasías
¿Quieres reconquistar a tu amor y recuperar la chispa de la seducción?
En la academia de striptease Platinum High Class de la Ciudad de México
cualquier mujer, sin importar los kilos o años de más, puede aprender
el arte de desvestirse.
La instructora Andrea Garfias, una morena curvilínea, asegura que todas
podemos cumplir nuestra fantasía de convertirnos por unas horas en strippers,
si aprendemos cómo quitarnos la ropa con lentitud y mucho erotismo durante
una canción.
Esta exótica stripper dirige la academia con su hermana Rubí,
en la parte posterior de un establecimiento de artículos eróticos
para despedidas de solteras. Entre espejos en la pared, las alumnas toman clases
en grupo o de forma individual.
Quiénes asisten
Por esta academia han pasado amas de casa, estudiantes, doctoras en ciencia,
mujeres de 60 años, con sobrepeso, chaparritas, de clase alta. "Aquí
vienen por todo tipo de razones: quieren enamorar otra vez a sus maridos, cazar
novio, romper sus tabúes o quitarse la vergüenza", señala
la bailarina.
Según ella, muchas de las mujeres que asisten a este lugar perdieron
la ilusión inicial que disfrutaban en la relación con su pareja;
necesitan renovarse porque la monotonía fue matando poco a poco la atracción
que sentían.
Hay alumnas del Platinum High Class que vienen porque les gusta hacer de swingers,
son modelos o chicas muy jóvenes “que quieren aprender porque su
galán se los pidió”, cuenta la instructora.
Por qué aprender
Graciela Gómez, de 48 años, desde niña tenía el
sueño de "bailar quitándose la ropa" y acaba de empezar
las clases. "Mi marido está encantado, voy a hacerle un striptease
en casa en cuanto tenga la menor oportunidad".
Otras alumnas afirman que no tienen pensado quitarse la ropa para nadie en
particular, sino para sí mismas, porque simplemente quieren sentirse
más libres y desinhibidas. "Si mi novio se lo gana, a lo mejor le
hago un desnudo", afirma una estudiante de biotecnología de 26 años,
para quien estas lecciones le dan "confianza y seguridad".
Cómo es la clase
Desde hace diez años, Andrea imparte la técnica de entrenar a
mujeres como strippers para concursos a los que acude un numeroso público.
La instructora no suele dejar que los hombres presencien las clases, porque
asegura que "ellos quieren dar órdenes a sus mujeres de cómo
moverse, y aquí la única maestra soy yo".
La stripper afirma que las mexicanas pueden ser "muy tímidas o
muy lanzadas, sin término medio". En las clases, las más
tímidas no tienen por qué desnudarse completamente si no quieren,
basta que aprendan a hacer los movimientos adecuados. Curiosamente, las menos
pudorosas son generalmente las que mantienen relaciones con hombres casados.
Los elementos indispensables
Además de usar una minúscula tanga y un sostén provocador,
"hay que saberse acariciar, perderle el miedo a tu cuerpo, y es absolutamente
necesario mirar a los ojos a la persona a quien dedicas el striptease”,
explica Andrea.
Para lograr sobresalir, es necesaria una expresión facial y corporal
atractivas, y saber "contar una historia a medida que te vas despojando
de la ropa, en sincronía con la canción".
Otro requisito importante es aprender a caminar. "Las mexicanas hemos
perdido la capacidad de movernos sensualmente porque en la Ciudad de México
todo se hace de prisa", lamenta la stripper.
Sostiene que "para hacer un buen desnudo no hace falta tener un buen cuerpo,
así como tampoco lo es necesario para hacer el amor. Nos vendieron mucho
tiempo el estereotipo de mujer alta y delgada, pero lo más importante
es la belleza interna", afirma Andrea Garfias.
Sobre la mesa o en su regazo
Las alumnas de la academia tienen la posibilidad de que, una vez entrenadas
con la técnica coreográfica de quitarse la ropa, puedan graduarse
en table dance y aprender a hacer un baile sexy sobre una mesa o en el regazo
de su hombre. "Pero la mayoría cree que con el striptease no necesita
nada más", dice la experta.
Fecha: 13-10-2008
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