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La imagen del hombre que llega a casa exhausto tras más de ocho horas de trabajo, se enfunda las zapatillas y se acomoda en el sofá mientras espera a que su mujer le sirva la cena no es cosa sólo del pasado.
La incorporación masiva de la mujer al mundo laboral no se ha traducido en un reparto equitativo de las tareas domésticas ni en sus oportunidades para descansar y disfrutar de momentos de ocio.
El 69,2% de los hombres no asume ninguna responsabilidad en las tareas domésticas, y 'delega' dichas actividades en su pareja o en una tercera persona, según revela la última Encuesta de Calidad de Vida en el Trabajo, realizada por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Pero incluso en el caso de que la mujer trabaje y el hombre no, el 49,2% de las féminas siguen cargando en solitario con las labores del hogar, mientras que el 30,4% las comparte con su pareja y el 13,9% con un tercero.
Sólo el 2,4% de estas mujeres cuentan con un marido que carga completamente con el hogar.
Otro estudio, éste de la firma de detergentes Ajas, pone de manifiesto que la labor de la mayoría de los hombres, un 70%, "se limita a la colaboración", esto es, por ejemplo, a ayudar a poner o recoger la mesa. Las excusas más esgrimidas por los varones son "lo haré mañana" o "estoy cansado".
El resto, el 30%, comparten totalmente las tareas domesticas con sus parejas. Como tiene que ser.
6 hombres y 6 puntos de vista
Antonio Rodríguez, 48 años, químico. ?Mi mujer dice que soy muy bien mandado?
Después de 27 años de matrimonio Antonio reconoce que ha evolucionado. ?Al principio hacia mas bien poco?, reconoce, ?ir a la compra con la lista que hacia mi mujer, y ya está?. Ahora, en cambio se permite el lujo de confeccionar el mismo esa lista con lo que falta en la nevera o en al despensa.
También recoge la mesa, pone el fregaplatos y se encarga de algunas chapucillas. ?Lo de la lavadora se lo dejo a ella?, admite. Antonio confiesa que sí el se ha haciendo cargo de algunas tareas es porque su mujer ha sido persistente a lo largo y ancho de estos años de convivencia.
Iñaki Vicente, 43 años, periodista. ?No hago nada porque estoy fuera de en casa todo el día?
?La verdad es que estoy casi todo el día fuera de casa, así que mi contribución al trabajo domestico es casi nula?. Los fines de semana que es cuando no trabaja se encarga de los niños, mientras su mujer hace la comida o limpia el polvo.
?Tal vez podría hacer mas cosas pero mi madre me educó para no hacer nada, a mi padre no le vi nunca levantarse de la mesa, eso correspondía a mi madre. Y estas cosas se quedan grabadas para siempre?, reconoce.
Carlos Castilla, 42 años, informático. ?La comida es cosa mía, el resto de ella?
?Yo me encargo de ir los viernes por la tarde al mercado o al hiper y comprar lo que hace falta para varios días. Luego me meto en la cocina y hago comidas para toda la semana, guardando raciones de cada plato en el congelador. Y para finalizar limpio la cocina a fondo?
El resto de la casa, ni tocarlo. ?Ahí no me meto, eso es cosa suya; creo que así están muy bien repartidas las tareas?, concluye.
Luis Mariano Sainz, 33 años, abogado. ?Yo hago lo que sea menos el domingo?
?Creo que en la vida actual hay mucho estrés. Yo huyo de las prisas y eso vale también para las cosas de la casa. ¿Que hay que comprar? Se compra; ¿Qué hay que pasar el aspirador? Se pasa.
?Yo le he intentado inculcar esta filosofía a mi mujer y parece que va entendiéndola. Aun así, algún domingo tenemos una discusión porque ella cree que es un buen momento para hacer una limpieza a fondo y yo le digo que ese día es para descansar y para cargar las pilas. Si no ¿conque ganas vas a ir a trabajar el lunes??
José Luis Borrego, 28 años, agente de seguros. ?No hay que obsesionarse con la casa?
?Mi mujer y yo pensamos igual. Es más importante ir al cine con el niño, ver una peli en la tele o jugar al mus que dedicarle mucho tiempo a la casa. No es que no limpiemos nunca, pero yo no comprenderé en mi vida esa obsesión que tienen algunas mujeres de estar con el trapo y la fregona todo el día?.
Los sábados por la tarde hacen zafarrancho y se reparten la casa por zonas. ?Le damos una buena batida y no se vuelve a tocar nada hasta el sábado siguiente. Y así no hay discusiones?, concluye orgulloso.
Javier Frias, 37 años, consultor informático. ?Me gusta el orden?
?No soporto la cocina llena de cacharros sin fregar ni que los cojines estén tirados pro ahí?. El orden es fundamental en una casa, además así se trabaja menos. ¿Que vienen amigos a cenar?, Pues cuando se vayan se remanga uno y lo deja todo colocadito, eso de irse a dormir y mañana recogemos no va conmigo?
Su mujer no es tan rígida, reconoce. ?Pero a mi no me importa, eh, si ella se va a la cama yo me encargo de todo; además hace tras cosas, como el baño que yo nunca lo toco?
Fecha: 03-12-2008
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