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En la actualidad, la quiromancia no es sólo tarea de las gitanas. Desde hace algunos años, diversas disciplinas científicas investigan los secretos de la vida leyendo las líneas de la mano
Observar las manos y determinar estados psíquicos, anímicos o diversas posibilidades futuras ya no es monopolio de gitanas: hoy, la ciencia aprendió a leerlas, claramente, en el laboratorio.
La curiosidad de los hombres por las intrigas que encierran sus manos se hizo evidente en los viajes de Marco Polo (que refirió la insistencia de los chinos en el tema), en los caldeos, en los faraones egipcios y en los escritos más antiguos del mundo hallados en Varanasi, una ciudad sagrada de la India. En la Francia actual se llegó entonces al dermatoglifo (derma: piel; glifo: grabado). Los avances de esta ciencia determinaron que en los Estados Unidos las autoridades del Ministerio de Salud ordenaran, en mayo de este año, el examen de las manos de 150.000 recién nacidos para detectar malformaciones cerebrales y nerviosas. En el mismo mes, un estudio del University College de Londres ratificó la eficacia del dermatoglifo para diagnosticar enfermedades.
En los bebés, al cumplir unos pocos meses, se produce un fenómeno que los pediatras explican: El niño lo primero que descubre cuando comienza a conocerse son sus manos -indica la doctora María Juliano, catedrática universitaria en París-; entonces fija su atención en la palma. Esto se debe a un impulso inconsciente, porque la geografía palmar suma líneas de nuestros padres, abuelos y bisabuelos. Si pudiéramos encontrar fotos de las manos de nuestros antepasados, advertiríamos que las líneas principales y la conformación de las manos pertenecen a ellos, tanto en la palma como en el dorso. Esto alcanzó un valor práctico después de la Segunda Guerra Mundial, cuando por la lectura de las manos se logró devolver a sus padres miles de niños perdidos.
Cómo se leen las manos
Hay tres líneas que gobiernan la palma de la mano: la de la vida, del corazón y la de la cabeza. La lectura científica es complicada y, por supuesto, menos divertida que la de cualquier gitana o adivina. Por ejemplo: el largo de la línea de la vida (la más cercana al dedo pulgar) nada tiene que ver con los años que vivirá la persona. Los cortes de la línea del corazón (la siguiente) tampoco implican problemas cardíacos o sentimentales, y las ramificaciones en la línea de la cabeza (la más lejana al pulgar) no significan inteligencia ni aptitudes literarias.
El estudio de la mano se inicia luego de recabar datos de la infancia y adolescencia de la persona. También, si es posible, se observan las palmas de los padres. Cada línea se asociará con otra y, de acuerdo con la historia personal de cada uno, habrá un significado. ¿Es posible determinar viajes futuros, angustias y encuentros sentimentales? Sí, pero esto no se logra mirando la mano a simple vista y durante sólo unos segundos.
Hay que tener en cuenta, indica el método dermatoglifo (que determinó generalidades a través de cuidadosas estadísticas y comparaciones), los espacios que se forman en las palmas y atender a otras características.
Consejos a tener en cuenta
- Entre la línea del corazón y la base de los dedos está el espacio reflexivo. Su tamaño determina el control de los sentimientos, la pasión y la irreflexión.
- Entre la línea de la cabeza y la del corazón se forma el espacio espiritual. De acuerdo con su estrechez o anchura, habrá generosidad o tendencias a la mentira.
- Una mano seca insinúa que prevalece la mente ante los sentimientos y, si la persona es nerviosa, rara vez exteriorizará lo que siente.
- Una mano húmeda indica que prevalece la mala circulación en el organismo.
- Un mano blanda indica la falta de concreción y poca inclinación al trabajo.
- Una mano firme señala atracción por los deportes y falta de temor ante los obstáculos cuando se fijan objetivos.
- Una mano con dedos largos pertenece a personas obsesionadas por el orden, que actúan pausadamente.
- Los dedos cortos corresponden a personas que toman rápidas pero intrascendentes decisiones. Tienen poco control sobre sí mismas.
- Los dedos lisos, sin nudosidades rodeando las falanges, revelan a personas optimistas y comunicativas, con poder para manejar eficazmente a grupos reducidos.
- Los dedos nudosos reafirman tendencias al descreimiento y poca voluntad para enfrentar cambios.
Fecha: 07-09-2008
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