|
En ocasiones nos sentimos asustados porque nuestro cuerpo reaccione con intensidad y tengamos pensamientos de miedo.
Los síntomas corporales habituales experimentados en situaciones temidas o novedosas pueden ser:
Elevación de la tasa cardiaca.
Respiración entrecortada.
Agarrotamiento de músculos.
Dolor abdominal.
A su vez, los pensamientos asociados a esas situaciones son:
Sentimiento de miedo.
Sensación de ?no lo puedo soportar?.
Susto, por la reacción intensa del cuerpo.
Circunstancias habituales que nos provocan ansiedad
Esta activación puede deberse a algún echo externo que haya sucedido como puede ser: recibir una noticia inesperada, encontrar a alguien a quien no vemos hace tiempo, ver que alguien cae al suelo, etc. Lo normal es tener diferentes activaciones fisiológicas según la situación a que nos enfrentemos. Circunstancias habituales que nos generan ansiedad son:
Cuando tenemos que afrontar situaciones que nos dan temor. El único modo de superar estas situaciones y conseguir que la ansiedad desaparezca, es haciéndolas frente. Hay quien aprende que se siente mal en numerosas circunstancias y lo que hace es huir de ellas y eliminarlas de su vida. Por ejemplo existen personas que lo han pasado mal cuando han tenido que ir al dentista y cortan por lo sano, es decir, no vuelven a ir nunca más. Esta decisión a su vez, puede favorecer que una muela picada o una infección bucal, sea tratada por la propia persona, con la medicación que alguien le ha dicho que quita el dolor de muelas. Si la infección se complica, puede tener que ir a urgencias. Lo sano para abordar situaciones que nos dan temor, es afrontarlas lo antes posible para: acostumbrarnos y que esa activación física poco a poco vaya descendiendo.
Hay personas que no toleran sentir algún malestar corporal, se angustian. La ansiedad (lo que vulgarmente se llama nerviosismo) es algo que toda persona puede soportar, por lo tanto no hay que magnificarla cuando se sienta. Aunque ponerse nervioso es muy desagradable, no nos va a pasar nada. Recuerda alguna situación en la que te hayas puesto muy ansioso, después piensa: qué síntomas experimentabas en tu cuerpo, qué pasaba a tu alrededor y qué pensaste. Lo más probable es que entonces no entendieses lo que te estaba pasando y no conocieses formas de controlarlo y superarlo. Los cambios en las sensaciones corporales, es algo necesario para el crecimiento humano. Desde pequeños nos encanta excitarnos, correr algún pequeño riesgo y recibir algún susto.
Mucha gente lo desconoce, pero afrontar cualquier circunstancia nueva (situación, persona, empleo, curso), es foco de ansiedad elevada. Incluso podemos sentirnos aterrorizados. Esto es normal y desaparece con la habituación. Prepárate para esperar y aceptar esas sensaciones. Las personas que intentan que su cuerpo nunca sienta emociones intensas están persiguiendo un objetivo imposible.
La manera en que tu cuerpo reacciona cuando está ansioso (emoción negativa) es exactamente la misma en que lo hace cuando está excitado (emoción positiva). Así, la única diferencia entre tu activación agradable y la detestable, el modo en que interpretas tú cada situación. Si algo te gusta dirás que te apetece repetirlo, si te es desagradable, quizás intentes hacer que no se vuelva a repetir.
Fecha: 29-08-2008
Hits: 42
|
|