|
Vive en la luna, pierde constantemente cosas, es olvidadizo, los profesores se quejan de él, es demasiado activo o, por el contrario, extremadamente pasivo. Así es como retratan a sus hijos los padres de niños con déficit atencional, un trastorno que cada vez se está diagnosticando más en nuestro país.
Este cuadro, cuatro veces más frecuente en hombres que en mujeres, se caracteriza por una importante dificultad para concentrarse en las actividades diarias y académicas y puede presentar o no hiperkinesia e impulsividad.
Algunos de los menores que sufren este trastorno son hiperactivos, por lo tanto, no pueden estar sentados por largos periodos de tiempo, les cuesta respetar las normas y no miden los riesgos. En cambio otros, son exactamente lo contrario, es decir, también tienen dificultad para prestar atención, pero son más tranquilos y lentos para hacer las cosas. En ocasiones estas características van acompañadas de trastornos del sueño, problemas para comer y trastornos de aprendizaje, lo que hace más evidente el problema y, por lo tanto, es más fácil de detectar tempranamente.
A juicio de la doctora Michele Barreau, psiquiatra infantil de Clínica Alemana, se puede hablar de un fenómeno hereditario, ya que "habitualmente, cuando se revisa la historia familiar del paciente, uno encuentra que alguno de los padres u otro pariente cercano sufre del mismo trastorno, en menor o mayor grado".
Fecha: 02-12-2008
Hits: 81
|
|