|
Gabriela Sepúlveda, psicóloga de Clínica Alemana, explica que en términos generales, los niños malcriados son los que no cumplen las reglas que se esperan para cada edad. ?Son demasiado centrados en sus intereses, necesidades y deseos, tienen poca tolerancia a las frustraciones y dificultad para postergar sus impulsos, plantean sus deseos como ilimitados y que tienen que cumplirse. En el fondo, son niños de temperamento difícil: les cuesta esperar, son impulsivos y quieren gratificarse siempre?.
Estas características son las que chocan con el grupo social. Paradójicamente, según la especialista, la causa de este comportamiento está precisamente en el tipo de sociedad que tenemos: individualista y narcisista, donde las personas buscan su propia gratificación sin importar las consecuencias.
?Los niños son un reflejo de lo que sucede en la sociedad. Si ellos están más malcriados es porque los adultos son modelos de esta actitud. No nos hemos hecho responsables de la ideología en la que estamos metidos. Además, como el trabajo absorbe tanto a los padres, tienen menos tiempo para poner normas e implementarlas y, como una forma de paliar el hecho de no estar en la casa, dejan de establecerlas?, afirma la psicóloga.
A algunos padres les cuesta ver esto, pero en definitiva, lo que se les hace más difícil es asumir que hay un problema en la crianza y tomar las medidas para revertir la situación.
Gabriela Sepúlveda sostiene que los niños necesitan padres que los puedan guiar, que consideren sus intereses, sus necesidades y que les pongan límites de acuerdo a los principios y valores que ellos tengan.
La importancia de los límites es más fundamental de lo que cualquier ciudadano pudiera pensar o valorar. ?Los límites significan tres cosas fundamentales: respeto por los otros, responsabilidad - asumir consecuencias de nuestras acciones- y justicia, que es dar lo que corresponde a cada cual. En primer término el niño debe conocer sus límites personales, es decir, sus capacidades; luego, los que imponen los otros con sus intereses y derechos, y finalmente, los que la sociedad ha establecido en el sentido de normas, reglas y valores. De esta manera, toman conciencia de que van a experimentar frustraciones inevitables, aprenden a convivir en comunidad y a tomarle valor al grupo social, ya que sólo en sociedad la persona puede desplegar sus potencialidades?, explica la especialista.
Fecha: 02-12-2008
Hits: 66
|
|