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En una relación afectiva lo que un hombre no dice suele ser más importante incluso que lo que dice. A veces utilizan recursos rebuscados para ocultar sus verdaderos pensamientos. Te revelamos lo que pueden significar sus frases más comunes.
El periodista Gilles D'Ambra es hombre, pero además, acusa un exhaustivo conocimiento de la psicología. Esto, sumado a que es un observador refinado, le ha llevado a escribir un libro titulado Manual de instrucciones para comprender a los hombres. ¿El objetivo? Facilitar el conocimiento entre los dos sexos. Y, sino, mira...
Uno de los puntos reveladores que desarrolla D'Ambra es que en una relación afectiva, lo que un hombre no dice suele ser mucho más importante que lo que dice. De ahí que una misma frase dicha por ellos signifique otra cosa diferente para ellas. De ahí que no siempre sea conveniente tomar al pie de la letra todo lo que un hombre afirma.
"Traductor" masculino
Cuando ellos dicen "te quiero", según D'Ambra eso también puede significar "te deseo". Ahora si ellos rematan con un "te quiero mucho", tómalo con pinzas y no te entusiasmes: en realidad puede que te estén queriendo expresar todo lo contrario, o sea: "no te quiero". Ante un "me caes bien", si el muchacho te interesa, ?diste en el blanco!, pues en realidad él quiere decirte "me gustas".
Si durante una discusión él murmura "ya no me quieres", tómalo como una autocrítica, pues en realidad lo que quiere decir es "he cometido una estupidez". Pero si con aires de superioridad te reprocha: "¿lo ves? Yo ya te avisé", tienes derecho a ofenderte, pues en realidad te está diciendo "?tú siempre tan inútil!". Si te sorprende acompañada y te pregunta "Y ese Juan...¿quién es?", o argumenta al pasar: "parece muy enamorado de ti", prepárate un buen argumento, pues en realidad pretende saber si "te has acostado con él".
Si en un momento de crisis hace un silencio ...y remata la discusión con un "no quiero perderte", no te conmuevas demasiado, en realidad te está diciendo "me gusta hacer el amor contigo". Pero si insiste con un "quiero que sigamos juntos", ahí no lo dudes, te está confesando que te quiere.
Si interrumpe tu silencio con un "¿qué piensas?", no creas que se interesa en el qué, en realidad quiere averiguar en quién piensas. Si después de una primera cita se despide con un "te llamaré", no intentes ponerte en contacto con él, pues en realidad quiso decirte "no me llames". Si, en vez de eso dice lo de "ya nos llamaremos", olvídate de él, lo más probable es que no lo veas nunca más.
Si le confesaste todos tus problemas y te dice con voz dulce "te comprendo", no te equivoques, es probable que en realidad quiera decir "corta el rollo". Ahora, si se ofusca y te dice "no entiendo nada", no te esfuerces en explicaciones inútiles, pues en realidad quiere decirte "déjame en paz".
Si en cambio te dice con aire comprensivo "como quieras, a mí me da igual", no cantes victoria, pues quiere decir "no sirve de nada discutir contigo". Si pone en escena sus artes de galán y te pregunta "¿a dónde vamos esta noche?", no lo tomes en serio, quiere decirte "no me apetece salir contigo". Si después de una discusión te suplica "no te preocupes" o "confía en mí", ni pienses en bajar la guardia, quiere decirte "deja ya de lloriquear" o "deja de darme lata".
Si después de una cita romántica te explica: "me esperan en casa", ten en cuenta que estás frente a un hombre casado.
Si al subir al auto lo notas extraño y encima él aclara "?pues claro que puedo conducir!", bájate inmediatamente o siéntate al volante, ...pues quiere decir "estoy totalmente borracho".
Si te pasa a buscar por tu casa y te pregunta "¿vas a salir vestida así?", tienes todo el derecho a ofenderte, pues en realidad te está diciendo "pareces una buscona".
Esta es la peculiar visión del periodista D?Ambra. Puedes hacerle o no caso, pero recuerda, además de fino observador, es hombre. Y algo debe saber del tema.
Fecha: 02-12-2008
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