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Categoría Sexualidad - Sexo & Relaciones

DISFUNCIÓN SEXUAL FEMENINA


Problemas Sexuales Femeninos De la misma forma que los hombres, las mujeres pueden tener dificultades con el deseo sexual y la actividad sexual con sus parejas. Las investigaciones recientes sugieren que aproximadamente el 40% de las mujeres pueden verse afectadas por alguna disfunción sexual. Algunas de estas mujeres nunca se han sentido excitadas sexualmente o nunca han tenido un orgasmo. Para muchas que antes era una experiencia placentera compartida con la pareja puede convertirse en un acto doloroso que lleva a la insatisfacción, la infelicidad y como resultado final, un serio impacto negativo sobre la calidad de la vida de la pareja. A muchas mujeres les resulta difícil hablar de sus dificultades sexuales con su pareja y muchas de ellas renuncian a buscar un tratamiento por verg?enza, o miedo de que el medico no les comprenda. El sexo se convierte en un problema cuando un miembro de la pareja no esta a gusto con ello. Las parejas a menudo tienen ?altos y bajos? y la frecuencia de sus relaciones sexuales puede variar mucho. Para algunas parejas no es importante el no tener relaciones sexuales con penetración de forma regular, mientras que para otras parejas este hecho puede suponer un problema para uno u ambos. Al igual que los hombres existen muchos factores que pueden contribuir a los problemas sexuales de las mujeres, algunos de los cuales pueden tener un origen psicológico y otros se pueden deber a causas físicas. Investigaciones recientes indican que existen mas causas físicas (o biológicas) para la ?disfunción sexual de las que se reconocían antes?. Algunas enfermedades como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, esclerosis múltiple y ?ciertos fármacos recetados por el medico? pueden estar ligados a la disfunción sexual femenina. Deseo Sexual Inhibido La diferencia en el deseo sexual de cada uno de los miembros es un problema muy frecuente e importante que puede afectar a la pareja y que puede causar mucha infelicidad y frustración si no se habla abiertamente. El cansancio, depresión, enfermedad, estrés, ansiedad, problemas en la relación de pareja, el abuso de drogas o alcohol pueden afectar a los niveles de energía y al deseo sexual. Cambios en los métodos anticonceptivos, ciertos días en el ciclo mensual de la mujer, medicamentos, el parto y la llegada de la menopausia también pueden estar asociados a la falta de deseo en la mujer. Se estima que el deseo sexual inhibido afecta a unas 80% de las mujeres que piden ayuda. Las mujeres que lo padecen pueden carecer de interés sexual espontáneo pero son capaces de responder al acercamiento de su pareja, sentirse excitadas y tener orgasmos. Otras sin embargo pueden sentir un rechazo total a los acercamientos de su pareja. Las mujeres que tienen un deseo sexual bajo pueden querer intimar con sus parejas pero quizás no deseen la penetración. Estas señales confusas pueden causar frustración en la relación y fomentar resentimiento. La terapia sexual puede ser un tratamiento eficaz para ayudar a reavivar la chispa sexual y animar a la pareja a hablar de sus problemas además de aprender nuevas técnicas amatorias. La perdida del apetito sexual se puede confundir a veces con un deseo sexual bajo. Las causas fisiológicas como los cambios hormonales, problemas de tiroides o cambios en la química cerebral pueden estar implicados en la disfunción de bajo deseo sexual femenino. Una evaluación medica y ciertas pruebas pueden determinar si una mujer padece bajo deseo sexual o pérdida de apetito sexual. Hoy en día se esta empezando a reconocer la necesidad de llevar a cabo mas investigaciones para descubrir las causas de estos problemas y las compañías farmacéuticas comienzan a mostrar interés en el desarrollo de medicamentos para ayudar a las mujeres a recuperar sus sentimientos sexuales. Incapacidad para alcanzar un orgasmo Uno de los mitos sexuales más frecuentes es el de que todas las mujeres alcanzan el orgasmo a través de la penetración. En la realidad las investigaciones han demostrado que solo el 25% de las mujeres alcanzan el orgasmo de esta forma, dejando un enorme porcentaje 75% de las mujeres que necesitan estimulación adicional del clítoris. Se estima que el 12% de las mujeres son anorgasmicas (nunca alcanzan el orgasmo). Muchas disfrutan con el sexo y se sienten muy cercanas a sus parejas durante el coito sin alcanzar el orgasmo. Esto por tanto solo se convierte en un problema si la mujer o su pareja lo sienten como tal. Hoy en día se reconoce que ciertos factores fisiológicos pueden dificultar la excitación de la mujer, por ejemplo el desequilibrio hormonal o una mala circulación sanguínea en la zona del clítoris o la vagina. La respuesta orgasmica sin embargo depende de muchas cosas, excitación sexual, sentirse cómodo con uno mismo, ideas fijas sobre los hombres y las mujeres y actitudes hacia el sexo. La preocupación y la ansiedad pueden convertirse en los principales factores que impiden alcanzar el orgasmo. Para esas personas que no pueden sentir el orgasmo pero que quieren aprender a conseguirlo existen varios métodos de auto ayuda en forma de libros y grupos de apoyo. Los terapeutas de pareja y sexualidad también trabajan solo con mujeres animándoles a conocer mejor sus propios cuerpos y aprender a proporcionarse placer a sí mismas. Una vez que la mujer ha aprendido a sentir placer con su propio tacto y a tener actitudes más positivas sobre su cuerpo, puede comenzar a compartir lo que ha aprendido con su pareja. Dolor en el coito El dolor en el coito puede ser profundo o superficial. El dolor profundo esta a menudo asociado a una falta de lubricación, enfermedad inflamatoria pélvica, o u otras causas. La falta de excitación puede causar dolor e incomodidad porque el útero no se eleva y las paredes de la vagina no se hinchan y abren para acomodar al pene. El dolor superficial esta frecuentemente asociado a aftas (una infección vaginal común), herpes genitales, vestibulitis (inflamación aguda) o espasmos musculares como en el vaginismo. Otros factores como una intolerancia a los preservativos, cremas anticonceptivas o dispositivos, también pueden estar implicados. El nivel de dolor puede ir desde una pequeña incomodidad a un dolor fuerte que puede llevar a evitar el sexo con penetración. También se puede tener una sensación de escozor, aguda, o un dolor sordo e intenso durante y después del coito. El dolor o sangre durante o después del coito siempre debería consultarse con un medico. El tratamiento puede ser el cambio de posición durante el coito, el uso de lubricantes, terapia con fármacos o más investigaciones según la causa del problema. Desgraciadamente cuando el sexo se asocia al dolor, comienza un circulo vicioso y las mujeres tienden a evitar el sexo por completo. Una vez que se haya resuelto el problema del dolor físico en muchos casos también tendrá que solucionarse la asociación mental que se ha establecido entre el sexo y el dolor. Hablar sobre el tema como pareja y leer libros de auto ayuda puede ser útil. En los casos más difíciles el problema se puede resolver con tratamiento de terapia sexual. Vaginismo Una aproximación a la disfunción sexual femenina Las necesidades de las mujeres en el campo de la sexualidad se están dando a conocer aunque de forma lenta y empiezan a ser un campo legítimo de investigación, estudio y tratamiento. En un pasado muy reciente las dificultades sexuales (o disfunciones) de los hombres y las mujeres solían considerarse como problemas exclusivamente psicológicos. Cualquier persona que osaba hablar de ello se la remitía rápidamente a un psiquiatra. Ha sido en los últimos diez años aproximadamente cuando hemos visto un incremento en el interés por el tema de la disfunción sexual (mayoritariamente masculina) como resultado de la investigación y desarrollo de medicamentos para los problemas deerección. La investigación de fármacos para tratar la disfunción sexual femenina ya se ha puesto en marcha e igualmente ha impulsado el estudio en todo este campo, así quela pregunta que debemos responder es ¿a qué nos referimos cuando hablamos de disfunción sexual femenina? Poder definir toda esta zona es difícil porque igual que un par de zapatos, la sexualidad femenina puede variar mucho y tener muchos aspectos distintos. La sexualidad es algoúnico a cada persona y en el caso de las mujeres (igual que con los zapatos) una tallaúnica no sirve para todas. Las mujeres se diferencian en sus valores, su enfoque sexual,su ámbito social y cultural y en sus situaciones de pareja. La sexualidad humana es algoúnico, diverso y complejo que puede aportar mucha alegría y también hacer que las personas se sientan muy desdichadas. Para esas mujeres que se sienten desdichadas como consecuencia de una disfunción sexual o dificultad, el camino hacia la búsqueda de ayuda puede ser muy solitario. La gente no suele revelar (ni siquiera a sus amigos más íntimos) que tienen un problema sexual y hasta ahora tener acceso a un profesional cualificado que les pueda informar y ayudar ha sido difícil y caro. Sin embargo la situación está cambiando y ahora existen muchos más profesionales de la salud en el campo de la medicina sexual y la terapia psicosexual. Así que si usted sufre alguna dificultad sexual es el momento idóneo para buscar ayuda ya que nunca han existido tantas soluciones a su disposición. Puede que te sientas incomoda o que tengas mucha verg?enza al hablar de estos temas pero debes tener claro que estas personas son profesionales acostumbrados a este tipo de conversaciones y han dedicado su vida laboral a ayudar a muchas otras mujeres como tu. ¿Qué es la disfunción sexual? Todas las mujeres son distintas y sus necesidades sexuales y problemas no se pueden encajar fácilmente en un patrón o categoría. El sistema de clasificación que se utiliza en la actualidad no es lo completo que podía ser pero resulta útil al proporcionarnos un marco para la definición de las dificultades sexuales. En términos generales las cuatroáreas en las cuales las mujeres tienen dificultades son: el deseo, la excitación, el orgasmo y el dolor asociado al coito. Las distintas áreas de la disfunción se pueden tratar de forma diferente utilizando una combinación (o todas) las terapias que se mencionan mas adelante. Disfunciones del deseo Pregunta: ¿Cuáles son las señales de perdida de deseo sexual, ¿es muy común este problema entre las mujeres? Respuesta: El deseo sexual es una fuerza biológica que nos hace buscar al otro y actuar de forma sexual. Un 30% de mujeres no tienen ningún tipo de deseo sexual. Algunas mujeres pueden sentir la falta de deseo en ciertos momentos de su vida por ejemplo durante el embarazo y el parto, la lactancia y la menopausia, o durante periodos de crisis, cambios bruscos en sus vidas o enfermedad. Para otras esta situación puede volverse crónica y causarles un gran malestar. Las señales son la falta de interés en iniciar o participar en actos sexuales, falta de receptividad a la actividad sexual y la ausencia de pensamientos sexuales o fantasías. No se pierde la necesidad de ser abrazada y sentirse querida sino más bien el interés por el coito se ve reducido o desaparece por completo. Esto puede causar problemas dentro de la relación ya que la pareja se puede sentir rechazada o abandonada. ¿Cuáles son las causas de la perdida de deseo? El deseo es un impulso que hace que nos comportarnos de una manera cuando nos sentimos sexualmente excitados. El deseo no es algo estático y por tanto va cambiando con el paso del tiempo. Existen muchos motivos por los cuales se puede perder el deseo sexual, puede deberse a un problema físico o psicológico o una combinación de los dos. Algunas causas físicas que pueden dar como resultado la perdida del apetito sexual son las intervenciones quirúrgicas, desarreglos hormonales y ciertas enfermedades como la diabetes, cardiopatías, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson y la depresión. Otros factores que pueden afectar al deseo sexual son cambios en los métodos anticonceptivos, cansancio, estrés, cambios de humor (como la ansiedad), obesidad o una mala imagen del propio cuerpo, la relación con la pareja, episodios sexuales traumáticos en el pasado y el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y drogas. La falta de tiempo y oportunidad para la intimidad también pueden provocar una perdida del deseo sexual. También se puede deber a algo tan simple como el aburrimiento y el exceso conocimiento de la rutina sexual o algo en la pareja que produce rechazo (el olor corporal, el no afeitarse o incluso que tenga las uñas sucias). Toda mujer tiene una serie de circunstancias únicas que le pueden hacer perder el deseo sexual y de la misma forma el tratamiento también debe ser individual y pensado expresamente para cada mujer y sus necesidades. No existe ningún tratamiento que sea valido y efectivo para todas las mujeres, por tanto un buen conocimiento de la naturaleza exacta del problema es fundamental para poder tratar a cada mujer. Si estás en una relación y tienes pareja puede ser una buena idea que la pareja acuda también a las sesiones de terapia. Siempre que sea posible el tratamiento debe incluir a la pareja. Esto hará que te sientas apoyada y te ayudará a comprender que no lo estás haciendo todo tu sola. Si no tienes pareja podrás igualmente seguir el tratamiento sola. ¿Cómo se puede tratar la perdida de deseo? En principio se necesita una historia clínica detallada que incluya el aspecto médico sexual y social. Esto puede ser muy embarazoso en un primer momento ya que tendrás que comentar temas íntimos con un extraño pero en cuanto la consulta avance te sentirás mas relajada y empezarás a comprender la importancia de estas preguntas. Dependiendo de la persona que consultes y del tipo de problema puede que se te haga un reconocimiento (con tu consentimiento) y se te extraiga una muestra de sangre para analizar los niveles hormonales. Otras simples pruebas pueden incluir un análisis de orina y medirte la tensión arterial, las cuales pueden revelar diabetes o hipertensión, ambas posiblemente relacionadas con la disfunción sexual. Los tratamientos para resolver cualquier condición médica subyacente que puede estar contribuyendo e incluso causando la disfunción, deben iniciarse antes de nada. Esto en sí ayudará a aliviar algunos de los síntomas de la perdida del deseo sexual. Losdiferentes tratamientos pueden variar según el experto que usted decida consultar peroen términos generales entran en unas pocas categorías diferenciadas aunque con algún solapamiento. Puede ser uno, todos o una combinación de los siguientes: -Terapia sexual -Terapia Psicosexual -Consejos / orientación -Tratamiento médico -Tratamientos para corregir hábitos de vida como la obesidad el alcohol y las drogas ¿A que nos referimos cuando hablamos de terapia sexual? La terapia sexual ayuda a las personas a aprender sobre su cuerpo y sentirse a gusto con él y con las sensaciones que puede hacerles sentir. El enfoque del comportamiento cognitivo puede utilizarse como parte del programa de tratamiento. Este enfoque tratade corregir las asunciones básicas (incorrectas) sobre el sexo que muchas personas tienen. Con un poco de suerte la terapia les ayuda a cambiar esos sentimientos que quieren cambiar y a aceptar aquellos otros que quieren aceptar. La terapia sexual se lleva a cabo en un ambiente de apoyo en el cual la persona o la pareja puede hablar libremente sobre los asuntos de la relación sexual y emocional con un profesional que tiene una formación y conocimientos específicos y se siente cómodo tratando temas de la sexualidad humana. Los terapeutas del sexo y las relacioneshumanas poseen una formación académica, clínica y mucha experiencia en temas sexuales y sus tratamientos. Debes asegurarte siempre que la persona que te va a tratar sea un profesional cualificado y colegiado. (Puedes llamar al colegio de psicólogos de tu ciudad o provincia para asegurarte). ¿En que consiste la terapia sexual? Para empezar el terapeuta te hará muchas preguntas sobre tus problemas y como te afectan a ti y a tu relación. Puedes empezar con diferentes tipos de programas ya que todos ellos tienen como objetivo diseñar un marco para que puedas aprender más sobre como tu cuerpo responde sexualmente y sobre tus sentimientos. Te darán mucha información sobre porqué comienzan los problemas sexuales y las causas más comunes. Si tienes pareja quizás podréis iniciar un programa juntos. Este tipo de programa incluye una serie de caricias sensuales que se deben hacer en casa de forma tranquila y siguiendo el ritmo de cada uno. Están diseñados para ayudarle a mejorar la comunicación tanto sexual como no sexual en la pareja. No se te pedirá hacer nada con lo que no te sientas cómoda. La terapia sexual ha demostrado su utilidad en todos los tipos de disfunción sexual femenina. ¿Puedo tomar fármacos para la falta de deseo? Dado el hecho de que ninguna mujer es igual a otra tal y como anunciábamos al principio, desarrollar un medicamento pastilla que sea efectiva para todas las mujeres con problemas de deseo sexual es una tarea muy difícil. Algunos fármacos están indicados para el tratamiento de la líbido en mujeres post-menopáusicas, pero existen muy pocos medicamentos pensados para el amplio abanico de disfunciones sexuales femeninas. Las empresas farmacéuticas están llevando a cabo investigaciones en este campo y dentro de unos años quizás se encuentren respuestas a estos problemas y podremos ver el inicio de una nueva era en el tratamiento y manejo de este campo que causa tanto malestar a muchas mujeres. Excitación Sexual ¿Que otros tipos de disfunción sexual existen? Las dificultades relacionadas con la excitación sexual también son muy comunes entre las mujeres y causan gran sufrimiento. Igual que en el caso de falta de deseo pueden existir causas tanto físicas como psicológicas o una combinación de ambas. Durante la excitación sexual se dan una serie de cambios físicos de los cuales no siempre somos conocemos. El clítoris (la parte sensible de los genitales exteriores que responde a las caricias) se agranda debida a la entrada de sangre igual que los tejidos que rodean la entrada a la vagina, además los labios se abren un poco para facilitar el coito. La estructura interna de la vagina también se alarga e hincha en la parte superior para acomodar la penetración. Otro cambio que sucede durante este tiempo es el incremento de la humedad (lubricación) de la vagina. Esto también ocurre durante la estimulación sexual. Igual que en el caso de anterior esto facilita la penetración y ayuda a evitar cualquier sensación de incomodidad durante el coito. La excitación no se siente solo en el cuerpo sino también en la mente. Algunas veces los cambios físicos pueden ocurrir como resultado de la estimulación pero incluso así la mujer es incapaz de reconocer estas sensaciones. Igualmente una mujer puede sentir excitación durante la masturbación propia pero no con su pareja y esto puede afligirla mucho haciéndole pensar que hay alguna carencia en su relación. ¿Qué factores pueden dificultar la excitación? La excitación sexual en la mujer como la erección en el hombre son principalmente reacciones vasculares aunque incluyen otras muchas cosas igualmente importantes. Un problema físico puede dificultar o impedir que esto ocurra especialmente si existe algo que interfiera con el flujo de sangre o las terminaciones nerviosas en la zona genital, especialmente en el clítoris y la vagina. Las causas de esto podrían ser la diabetes, enfermedades coronarias o aterosclerosis (arterias obstruidas). Las lesiones espinales también pueden ser un factor contribuyenteya que pueden interferir con los mensajes que se envían desde los órganos genitales a lcerebro. Las lesiones o enfermedades que afecten a estos nervios pueden por tanto desembocar en disfunciones en la excitación sexual. Se requiere una adecuada cantidad de hormonas para hacernos sentir sexualmente excitados. Sin embargo a pesar de las muchas causas físicas que pueden estar presentes el problema en muchos casos está acompañado de otros como la falta de interés y deseo sexual. Esto puede deberse a un problema simple como la poca o inadecuada estimulación por parte de la pareja. ¿Puede ser un problema la falta de excitación? Si puede convertirse en un problema. Desde el punto de vista del aspecto físico, el hecho de que la vagina y los tejidos que la rodean no respondan a la estimulación sexual puede llevar a una falta de lubricación adecuada para el coito. Si el coito se lleva a cabo en estas circunstancias podría resultar molesto e incluso doloroso. Se podrían producir pequeñas excoriaciones en las paredes vaginales debido a la fricción durante el coito. Podría igualmente ser un problema desde el punto de vista del aspecto psicológico. Si no respondes al tacto de tu pareja, puedes acabar pensando que hay algo malo en la relación y esto puede producir ansiedad e incluso enojo al culpar a la pareja de no saber?tocar los botones adecuados?. La falta de comunicación hará que esta situación se vaya deteriorando y por ese motivo es fundamental que le digas a tu pareja lo que te gusta y lo que no te gusta. ?Si nunca se lo dices no puedes esperar que lo sepa! La falta de lubricación puede ser un problema más común en las mujeres con menopausia. Durante la menopausia los ovarios producen menos estrógeno (hormona femenina). Los niveles bajos de estrógeno pueden afectar la cantidad de lubricación presente durante la excitación sexual ya que es una respuesta principalmente dependiente del estrógeno. Los estrógenos son necesarios para los periodos menstruales. Además mantienen el aspecto joven de la piel y los huesos fuertes. Igualmente ayuda a mantener el interés sexual y la pared vaginal saludable entre otras muchas cosas. Dolor ¿Qué otros factores pueden hacer que el coito sea doloroso? Hay muchas razones por las cuales el coito puede resultar doloroso. Asimismo existen diferentes tipos de dolor que pueden darse durante las relaciones sexuales. Los médicos utilizan la expresión dispareunia para referirse a las relaciones dolorosas. Este dolor puede ser profundo o leve dependiendo de la localización del dolor. Las causas de uno y otro pueden ser diferentes. Se puede sentir una dispareunia profunda durante el coito. Las causas principales pueden incluir enfermedades inflamatorias de la pelvis, cirugía ginecológica o pélvica, radioterapia para tumores ginecológicos, tumores uterinos o vaginales y fibroides, endiometrosis (engrosamiento de la pared de la matriz), infecciones del tracto urinario, quistes de ovario, síndrome del intestino irritable, falta de lubricación o alguna infección de transmisión sexual sin tratar como la clamidia. También puede ser la consecuencia de una cierta postura durante el coito ya que algunas permiten una penetración mayor. La dispareunia leve es común y tiene muchas causas. Las mujeres no suelen acudir a su medico para tratar este tipo de dolor superficial y esperan que se resuelva solo. A menudo este tipo de dispareunia sirve como motivo para evitar las relaciones sexuales lo cual puede dañar la relación a la larga. Es cuando se llega a este punto que la mujer normalmente decide buscar ayuda para resolver el problema. Los síntomas pueden ser el escozor o ardor y la zona puede estar inflamada e irritada aunque no siempre es el caso. Algunos dolores vaginales pueden deberse a las fibras nerviosas en sí que no son visibles. Este dolor puede también sentirse en otros momentos además de durante el coito e incluso durante actividades diarias como caminar, hacer footing o montar en bicicleta. Cualquier problema que afecte a la piel también puede afectar a la zona alrededor de la vagina como eczema, verrugas, psoriasis y liquen esclerosa que hace que la piel se retraiga y se haga más frágil, pudiendo rasgarse mas fácilmente en la zona de la vagina. Otras causas pueden ser aftas, herpes y úlceras vaginales. Condiciones inflamatorias como la vulvitis, vulvovaginitis, vulvodinia y la vestibulitis pueden igualmente ser muy molestas. Ciertas cremas muy perfumadas, jabones, y polvos de talco también pueden producir irritaciones igual que la intolerancia a los espermicidas y los condones de látex. Para finalizar debemos mencionar que el dolor o el miedo a sentir dolor durante el coito puede a veces desembocar en vaginismo.

Fecha: 07-09-2008
Hits: 93


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