|
El niño da pasos de la mano, pero todavía no quiere que le suelten. Si no aprendió a gatear, se arrastra sentado. Sin darse cuenta imita los gestos de la cara de los otros, por ejemplo, abre y cierra los ojos y la boca.
Los sentimientos de frustración se hacen más patentes, principalmente cuando no alcanza algo o no logra hacer lo que quiere. Por el contrario, al salir todo bien, se alegra y aplaude a sí mismo
Fecha: 02-12-2008
Hits: 53
|
|