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Y sí, otra vez me toca. Estos son los momentos del mes cuando quisiera ser varón.... bueno, pensándolo bien creo que me retracto porque de repente me vinieron a la mente muchas cosas que detesto a los hombres. Pero el tema de hoy no son las cosas que piensan y hacen los hombres, sino el ?asunto? del que hablaban nuestras abuelas.
No seguir la receta de la abuela
Si recurrimos a la tradición oral de la familia, mi abuela nos contó alguna vez que durante ?esos días? no se podían bañar, no podían realizar ejercicios físicos, no podían tomar ningún tipo de medicamentos y hasta debían, a veces, quedarse en reposo por si se complicaba la situación. Ah! Y además, tenían que lavar sus propios trapitos, ya que no existía la comodidad que tenemos ahora de las toallitas femeninas.?Que invento! Les confieso que es con este tipo de invenciones cuando me siento muy orgullosa y satisfecha de vivir en el siglo XXI.
Se aprovechan de mi inocencia
Tenemos tanta variedad de elección de ?toallitas?, que ya no sé con cual quedarme. Las hay simples, o sea las más incómodas, anatómicas, con alas, sin alas, con tela supersec,(o algo así), nocturnas, diurnas, gordas, extrafinas, etc, y así podría seguir hasta el próximo mes. Pero la conclusión es que a pesar de que vengan con todo tipo de artefactos y busquen conquistar nuestro inconsciente a través del ataque publicitario, a la hora de comprar las hay berretas o copadas. ¿Cúal elegimos? Eso, generalmente lo decide nuestro bolsillo.
Consejitos infalibles
Estoy segura que todas ustedes estarán de acuerdo conmigo en que lo peor del ?período? son los dolores que nos aquejan. Es por eso que recopilé una serie de consejos útiles para todos los gustos, corrientes de pensamiento, niveles sociales, razas y religiones.
La instructora Martha Saffioti, mujer que sabe del tema por tener que lograr una conjunción entre la actividad física y la menstruación, nos aconseja a todas aquellas que tengamos dolores que como prevención tomemos un analgésico ? antinflamatorio unos días antes de la fecha. ?La prevención permite que no se retengan líquidos, que no se produzca inflamación y que no sean tan fuertes los espasmos ováricos, por lo tanto los analgésicos colaboran en disminuir el intenso dolor en la zona pélvica y lumbocoxal? agregó la profe.
¿Qué me pasa?
Dado que se altera el sistema hormonal del cuerpo y se crean controversias en nuestro estado de ánimo, también es aconsejable evitar situaciones que nos alteren más de la cuenta. Durante el período estamos más sensibles y susceptibles, y todo lo que esté cerca nuestro puede provocarnos reacciones inusuales.
Debemos tener cuidado a lo que nos vamos a enfrentar durante esos días porque algunas cosas pueden no salir como las esperábamos. También, estamos mucho más ansiosas, lo que provoca en mi caso particular (y creo que el de muchas mujeres más) querer pasarse el día entero comiendo, y si son cosas que engordan mucho mejor.
Por lo tanto, chicas, la única solución viable durante esos días es relajarse y esperar que se vaya Andrés, el que viene una vez por mes.
Fecha: 02-12-2008
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