|
A juicio del Dr. Blake, una de las principales recomendaciones en la alimentación de las personas de la tercera edad, es asegurar un adecuado consumo proteico. ?Estos nutrientes están involucrados en una serie de procesos bioquímicos, y son esenciales para mantener una condición física adecuada -con un buen tono muscular-, si se acompañan de un buen plan de ejercicios. Este último aspecto es sumamente importante, ya que previene la pérdida de apetito propia de la vejez, y mejora la ingesta de alimentos. Las proteínas intervienen también en la cicatrización de las heridas y favorecen la inmunidad del organismo. Su principal fuente son las carnes (de preferencia magras y blancas), huevos, lácteos y legumbres?.
El consumo de agua, esencial para todos los seres vivos, debe ser especialmente vigilado en el adulto mayor, ya que ellos sufren una disminución de la sensibilidad a la deshidratación, por lo que no se les activa el mecanismo de la sed. ?El ideal es que consuman entre un litro y un litro y medio de agua al día, lo que además les va a ayudar con el problema del estreñimiento?, agrega el especialista.
En todo caso, salvo algunas excepciones, la dieta en la tercera edad no debería ser muy distinta a la que los expertos en nutrición recomiendan para toda la población. Eso sí, existen indicaciones específicas respecto a la cantidad de calcio adecuada (unos 1.400 mg diarios), la disminución de los ácidos grasos saturados y el exceso de azúcar. ?Si estamos frente a una persona sana, no es necesario hacer grandes restricciones; sólo se debe enfatizar el consumo de proteínas, verduras y frutas -ya que contienen fibra, potasio, y vitaminas A y C-. Ahora bien, si existen trastornos en la masticación o deglución, los alimentos tendrán que darse en forma de papilla. Sin embargo, es importante destacar que éstas últimas deben ser igualmente equilibradas, por lo que se recomienda consultar previamente con una nutricionista?, afirma el Dr. Blake.
Por último, y debido a la gran cantidad de enfermedades que pueden atentar contra el buen estado nutricional -como demencias, cardiopatías, nefropatías, infecciones y problemas digestivos-, el geriatra sostiene que es preciso evaluar a tiempo las posibles carencias en la alimentación, de modo de suplementarlas adecuadamente (mediante comprimidos orales o alimentos enriquecidos).
Fecha: 20-07-2008
Hits: 217
|
|