|
Siento decir que no guardo un recuerdo especialmente maravilloso del día de mi parto. Para empezar, debo confesar que me costó mucho asimilar mi embarazo. Sin embargo, me llenó de alegría saber, cuando me hicieron el ultrasonido, que estaba esperando dos bebés. Tener gemelos era algo que siempre había soñado, así que la alegría que sentimos fue inmensa. Mi embarazo lo viví de maravilla, sin un solo mareo. Tenía siete meses de embarazo cuando, el 27 de mayo por la tarde, comencé a sentir contracciones. Rápidamente, me di cuenta de que los dolores eran cada cinco minutos, así que mi hermana me llevó a la clínica. Sólo había transcurrido una hora, cuando el médico me confirmó que había que practicarme una cesárea, puesto que los bebés venían de nalgas. La cesárea fue con anestesia raquídea pero, aunque yo estaba despierta en todo momento, mi mente no podía aceptar todo lo que estaba viviendo. No pude ver a mis hijas puesto que fueron trasladadas de urgencia a la incubadora. A partir de aquí, empezó para nosotros una pesadilla que mi marido y yo nunca olvidaremos. Por un lado, mis hijas habían nacido bien, pero fueron empeorando conforme avanzaban las horas. Una de ellas, dado su grave estado, tuvo que ser trasladada a un hospital de especialidades, y la otra sufrió un derrame cerebral que no pudo superar, falleciendo horas más tarde. Por otro lado, yo tuve una infección en la herida, que me mantuvo hospitalizada 22 días (los peores de mi vida). No sé si pueden imaginarse cómo se siente una mamá que pierde a una hija y que no conoce a la otra hasta después de 23 días. Pero, por fin, llegó el día que pude conocer a mi hija María Elena. Ella, siendo tan pequeñita, ha demostrado ser de hierro y ha luchado con todas sus fuerzas contra un montón de adversidades. Hoy está muy bien y este angelito de sólo seis meses es la alegría de mi vida, pero cuando le doy de comer lloro porque no puedo dejar de recordar a mi otro angelito que tengo en el cielo. Me decidí a escribirles para aconsejar a las futuras mamás de gemelos que se cuiden mucho más, puesto que un embarazo gemelar tiene más riesgos que otro normal.
Ana M? Martínez.
Fecha: 07-09-2008
Hits: 178
|
|