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No vas a decirlo, por que decirlo es darse cuenta, y darse cuenta es poner sobre la mesa los sentimientos, boca arriba, jugando un póquer abierto.
Peligroso. Muy peligroso tratándose de vos y de mí.
¿Qué esperamos nosotros de nosotros?
Yo, nada. Pero vos...
Vos seguís viviendo aferrado a las mentiras. Sos capaz de seguir aguantando las presiones de relaciones circunstanciales que no te conducen a nada, que se rompen en el aire como pompas de detergente.
Vos podes bancarte dos o tres peleas semanales en tu ?hogar dulce hogar? y seguir tan campante por la vida.
La vida. Que lujo cuando vivirla era VIVIRLA. Cuando para sentir no había que pedirle permiso a nada ni a nadie. Esta es una historia vivida dos veces. Será por eso que dicen que nunca segundas partes fueron buenas, o tal vez será que ya puedo pintarme sin mirarme en el espejo.
O que sé de memoria todo lo que NO vas a decir, que es mucho más fuerte y destructivo que saber de memoria lo que vas a decir...
No vas a decir:
- Te amo.
- Te necesito.
- Quisiera poder vivir con vos.
- Noche te extrañé tanto...
- Ayer a la tarde pensaba en nosotros.
- No puedo más: voy a verte ahora mismo.
No vas a decir:
- Voy a tratar dc arreglar las cosas para terminar mis días junto a vos.
- Siento celos.
- No quiero que mires a otro, que hables con otro que no sea yo.
- Vos sos mía.
Por primera vez no sé el final de la historia. Hay dos finales posibles: uno es un adiós definitivo, yo encerrada en la desesperación, vos en avances y retrocesos sentimentales, repitiendo tu vida, como siempre, y murmurando, cuando nos encontramos casualmente por ahí: ? QUE GRANDE HA SIDO NUESTRO AMOR...?
El otro no es un final, es un principio; que empieces a pensar que tu vida es importante, que mi vida es importante, que el corazón que está en la palma de mi mano es valioso y frágil y tenés que cuidarlo... Y no importa el tiempo que lleve, vas a tratar de ser feliz, de sentir que mereces ser feliz, que tenés la obligación de ser feliz, que ya no tenés que seguir pagando culpas por que la vida no es el purgatorio, como siempre nos quisieron hacer creer... la vida es esa hojita color verde nuevo que va transitando desde nuestra raíz hasta la punta de la rama...
Ahora yo te pregunto a vos: ¿ cuál es tu final para esta historia?
¿ Cuál de los dos?
¿ O cuál otro?
Bárbara González
Fecha: 06-09-2008
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