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Sissi y Francisco José
La madre del emperador Francisco José había pensado en Elena, la hermana de Sissi, como esposa de su hijo. Sin embargo, poco antes de la boda, el emperador se enamoró perdidamente una de las hijas de Ludovica y Maximiliano de Baviera, pero no era Elena, la mayor.
Era Sissi, la pequeña. El amor entre los jóvenes fue tan fuerte que Francisco José se personó ante su madre y rechazó la aspirante a esposa que ésta le había seleccionado. Dijo que se casaría con una de las hermanas, pero que la elegida era Sissi.
La vida del matrimonio, muy enamorado al principio, fue agitado y turbulento. La propia Sissi rompía con muchas de las normas de la corte: paseaba sola por la calle, comía sin guantes, bebía cerveza en lugar de vino, se codeaba con personajes estrafalarios...
Las discusiones con el emperador fueron empeorando, y la culpa la solía tener la madre de Francisco José que no comprendía la rebeldía de la joven.
La respuesta a tanta discusión fue un viaje por toda Europa como si se tratase de una plebeya. Pero los malos comentarios sobre ella no vinieron por el viaje, sino por sus compañías. Homosexuales, prostitutas... Se llegó a decir de ella que era lesbiana.
Pero el amor entre la pareja quedó patente en numerosas situaciones, cuando después de largas temporadas Francisco José iba en su busca.
Lo malo es que ella era un personaje que despertaba la curiosidad y los rumores de todo el mundo. Su belleza, y también su arte para resolver los problemas políticos que su marido no sabía llevar a cabo, la hacían tener muchos admiradores, pero también, más de un enemigo.
Uno de esos enemigos fue una anarquista que fue el que finalmente robó la vida a una emperatriz, que hizo de su vida, un cuento de hadas.
Fecha: 22-11-2008
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