|
Entre los niños que sufren de asma, la mayoría es producto del ejercicio.
Hasta un 85% de asmáticos tienen síntomas de sibilancias durante o después del ejercicio. Además muchos pacientes no asmáticos con alergias o antecedentes familiares de alergia presentan broncoespasmo o sensación de opresión de las vías respiratorias causadas por el ejercicio. Otros síntomas incluyen latidos acelerados del corazón, tos, y opresión del tórax que ocurren de cinco a diez minutos después del ejercicio.
La exposición al aire frío y a baja humedad tiende a empeorar los síntomas ya que se cree que ambos aumentan la pérdida de calor de las vías respiratorias. La obstrucción nasal empeora el asma inducida por ejercicio ya que el aire inspirado no es humedecido y calentado en la nariz. Los contaminantes ambientales (como el dióxido de sulfuro), altas cuentas de pólenes e infecciones virales de las vías respiratorias también aumentan la gravedad de las sibilancias después del ejercicio.
Actividades Que Causan Sibilancias
(En orden de gravedad)
Carrera libre (la más probable para inducir asma);
Carrera en banda sin fín;
Ciclismo;
Natación (la menos probable de inducir síntomas).
Exámenes
Se efectúa historia clínica del paciente;
Se efectúa prueba respiratoria mientras el paciente se encuentre en reposo para ver si tiene asma sin diagnosticar. Esta prueba deberá repetirse después del ejercicio;
Podrían efectuarse pruebas especializadas que pueden incluir ciclismo, carrera y pruebas de esfuerzo en banda sin fín.
Tratamiento
Selección cuidadosa del ejercicio como caminar, trote ligero, ciclismo sin esfuerzo, y caminatas largas pueden ayudar a aquellos que no pueden tolerar deportes como carreras extenuantes al aire libre.
(Sin embargo es importante el recordar que la mayoría de los pacientes con asma o broncoespasmo inducido por ejercicio deberán recibir pre-tratamiento con medicamentos adecuados para permitirles participar en cualquier actividad que ellos elijan.)
La natación es frecuentemente considerada el deporte de elección para asmáticos y para aquellos con una tendencia hacia el broncoesapasmo a causa de sus muchos factores positivos: un ambiente caluroso, húmedo, disponibilidad durante todo el año y el modo en que la posición horizontal podría ayudar a movilizar el moco de la parte inferior de los pulmones. La natación también tonifica los músculos superiores del cuerpo.
Otras actividades recomendadas para asmáticos incluyen deportes que involucran el uso de descargas cortas de energía, tales como el baseball, football, luchas, carreras de campo y pista de corta distancia, golf, gimnasia y surfear en tablas.
Eventos en clíma frío (tales como esquiar y hockey sobre hielo) o actividades continuas sin descanso (como basketball, hockey de campo o soccer) son más probables que afecten a las vías respiratorias. Sin embargo muchos asmáticos han encontrado que con entrenamiento adecuado y cuidados médicos, pueden sobresalir como corredores o aún como jugadores de basquetball.
Medicamentos administrados antes del ejercicio, tales como salbutamol, metaproterenol, terbutalina, cromoglicato, nedocromil y teofilina son opciones útiles de tratamiento para controlar y prevenir el broncoespasmo inducido por ejercicio. Sin embargo, es muy importante para todos los pacientes con asma inducida por ejercicio que se les efectúen pruebas respiratorias en reposo para descartar la posibilidad que no padecen asma crónica.
Los atletas deben reducir el ejercicio cuando tengan enfermedades virales, cuando los niveles de pólenes y contaminación estén altos o cuando la temperatura sea extremadamente baja.
Ejercicios de calentamiento antes de competencias son importantes y han demostrado alivio para la opresión torácica.
El fruncir (entrecerrar) los labios para respirar podría también ayudar a reducir la obstrucción de las vías respiratorias.
Fecha: 22-11-2008
Hits: 77
|
|