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Una opción terapéutica en el tratamiento de las arrugas que consigue excelentes resultados a corto plazo es la infiltración mediante materiales de relleno. Estos materiales se inyectan en la dermis o epidermis por un profesional médico, con el objetivo de estirar la piel y conseguir resultados más o menos permanentes dependiendo del material empleado. Analizamos en este artículo los distintos materiales y sus indicaciones, así como las opciones para el tratamiento de las arrugas.
1. La busca de la eterna juventud
El deseo por presentar un aspecto físico agradable y mantener la belleza es una búsqueda continua e imparable en nuestra cultura que busca fórmulas mágicas de eterna juventud.
Es indudable que las arrugas forman parte de nuestra personalidad y se forjan muchas veces según nuestro carácter, contribuyendo al encanto y la individualidad de cada uno de nosotros.
Pero hay veces que son antiestéticas, nos marcan un rictus poco amigable o nos hacen parecer mucho mayores de lo que en realidad somos. Entonces puede que sea un objetivo primordial el eliminarlas o atenuarlas en el mayor grado posible.
Las arrugas son surcos o pliegues de la piel, de profundidad y extensión variables. Resultan especialmente desagradables cuando se localizan en cara, cuello y superficies expuestas.
2. Causas de las arrugas
Las arrugas son la manifestación del envejecimiento cutáneo, aunque se producen también por otros factores, entre los que podemos citar:
- Exposición solar.
- Enfermedades orgánicas.
- Enfermedades cutáneas.
- Cambios de peso.
- Alteraciones de la nutrición.
- Medicamentos.
- Hábitos poco saludables (dormir poco, fumar, beber alcohol, tensión emocional).
3. Tratamiento de las arrugas
El tratamiento de las arrugas consiste en atenuarlas y si es posible eliminarlas. Lo deseable es que el resultado del tratamiento se mantenga durante el mayor tiempo posible.
En su tratamiento se emplean distintas opciones que podemos clasificar en dos grandes grupos:
1. Medios quirúrgicos (que no se tratan en este artículo).
2. Procedimientos estéticos como son: métodos estimulantes (mesoterapia, láser, electroterapia), métodos de relajación (toxina botulínica) y materiales de relleno (implantes).
Nos vamos a centrar en estos últimos.
4. Implantes faciales por infiltración
Para un adecuado tratamiento es necesario que el médico realice una minuciosa historia clínica en la que se especifiquen posibles alergias del paciente y se detallen las expectativas que se pretenden para poder elegir convenientemente el material adecuado.
Hay varias posibilidades de infiltración de materiales, que difieren en su duración y nivel de aplicación. Las más usuales son los siguientes, clasificados por su nivel de aplicación:
- En epidermis: colágeno, ácido hialurónico.
- En dermis:
? Nivel superficial: colágeno, ácido hialurónico, ácido poli-l-láctico.
? Nivel profundo: silicona, ácido poliláctico, metacrilatos.
- En hipodermis: metacrilato, poliacrilamida, alquilimida, ácido poliláctico, prótesis e hilos aptos. En la hipodermis la silicona esta prohibida.
5. Duración de los distintos materiales de relleno
La duración de los materiales es muy variable según el tipo de material. La duración de los materiales más habituales es:
- Colágeno y ácido hialurónico: entre 3 y 8 meses.
- Metacrilato y poliacrilamida: son materiales de larga duración.
- Alquilimida: entre 1 año y medio, y 2 años.
6. Elección del material
La elección del material depende, en primer lugar, de la zona a tratar.
- En la parte superior del rostro, por tratarse de arrugas muy superficiales, está especialmente indicado el empleo de ácido hialurónico, a excepción de las arrugas que se forman en el entrecejo que también pueden tratarse con otros materiales más densos.
- En la parte inferior del rostro o cuello queda a criterio del médico la elección de un material más o menos denso, lo que en definitiva se traduce en una mayor o menor durabilidad del mismo.
El tratamiento estético de infiltración aplicado como método preventivo del envejecimiento, y especialmente si se aplica desde la aparición de las primeras arrugas, permite retrasar considerablemente el tratamiento quirúrgico de las mismas, e incluso en muchas ocasiones evitarlo.
Ello implica una reducción de riesgos y de costes para el paciente. Además el resultado final suele ser más natural porque se consigue de forma progresiva.
Por el contrario, la opción quirúrgica se recomienda en pieles muy envejecidas que previamente no han sido tratadas con importantes problemas de flacidez.
Fecha: 21-11-2008
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