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A lo largo de todo el invierno nos resulta fácil esconder la tripa, pero en cuanto llega el calor y la ropa empieza a ser más ligera, disimularla resulta complicado. Por eso, conviene ocuparse de ella lo antes posible y devolverle la firmeza perdida a través de una alimentación sana, ejercicio y tratamientos cosméticos, o si se prefiere de otra forma, hacerlo mediante cirugía.
1. Causas
Los embarazos, la falta de ejercicio físico, el sobrepeso, la obesidad y el paso de los años son los principales enemigos del abdomen. Al ser una zona que se somete a distensiones periódicas (la disminución o aumento de peso), sus músculos se distienden, pierden tono y una vez recuperados se quedan flácidos.
La tendencia a acumular grasa en el vientre es constitucional y muchas veces hereditaria. Cuando se comienza a ganar peso, aunque la grasa se distribuye por todo el cuerpo, es en el abdomen donde más se localiza. Afortunadamente, la piel en este punto es muy rica en fibras elásticas y colágeno, tiene una gran capacidad de distensión y su recuperación es optima, sobre todo si se nutre e hidrata correctamente.
2. Gimnasia y masajes
Los beneficios que la gimnasia y el masaje tienen sobre el abdomen son evidentes. Los ejercicios que hacen trabajar los músculos de esta zona, sobre todo los rectos anteriores y los oblicuos, aumentan su tono, lo que produce dos efectos beneficiosos. Por un lado, retienen el contenido abdominal, y por otro proporcionan un soporte duro y tenso a la piel que los recubre.
El masaje en esta zona es indispensable para mantenerla sana y evitar su deterioro. Proporciona una mayor oxigenación a los tejidos, con mejor afluencia de sangre. Estimula la aparición de fibras elásticas y refuerza la formación de colágeno. Además, favorece la eliminación de toxinas y sustancias nocivas.
3. Ayúdate de las cremas
La mayoría de las cremas nutrientes y reafirmantes para aplicación corporal son buenas para el tratamiento del abdomen. El secreto de su beneficio se encuentra en la aplicación diaria y constante a través de un suave masaje de sentido circular para favorecer la penetración en la piel de las sustancias que la benefician.
Estos tratamientos deben ser realizados durante largos períodos de tiempo y hay que intensificarlos en determinadas circunstancias, tales como los embarazos y tras la realización de dietas adelgazantes pues son los momentos en que las estrías y la flacidez hacen su aparición.
4. Cirugía
Cuando la cantidad de grasa es importante y su eliminación casi imposible, la cirugía es el único medio de solucionar el problema. La cirugía estética del abdomen pretende eliminar la grasa y suprimir la flacidez y las estrías. Para ello se utilizan generalmente dos técnicas quirúrgicas muy similares: la dermolipectomía y la liposucción.
La primera es una técnica por la que se elimina la grasa a través de dos incisiones, una suprapúbica y otra periumbilical.
La liposucción elimina la grasa a través de la aspiración. Consiste en la introducción de una cánula por debajo de la piel del abdomen y la aspiración de la grasa.
5. Riesgos para el organismo
Si no se ataja el problema de los michelines, tarde o temprano aparecerán complicaciones añadidas a las puramente estéticas, comprometiendo la salud. La respiración se hace dificultosa por la dilatación del abdomen y su opresión sobre el tórax. El vientre hinchado arrastra hacia adelante la columna vertebral lumbar, exagerando su curvatura y favoreciendo los dolores.
Otras articulaciones del organismo, sobre todo las de las extremidades inferiores (rodilla, cadera, tobillo) tampoco son ajenas a este sobrepeso ya que deben soportar una mayor carga de lo normal. Con el inconveniente añadido de que el centro de gravedad del cuerpo se habrá desplazado, lo cual es motivo de inestabilidad.
6. Consejos prácticos
Las frutas y las verduras deben estar presentes en tu alimentación, ya que depuran el organismo, y los alimentos ricos en proteínas (lácteos descremados, pescados, huevos) pues contribuyen a mantener los músculos firmes.
- El pan y los cereales integrales pueden dar un resultado excelente, notarás que se desinflama el vientre y eliminas toxinas.
- Recuerda que para tener un vientre plano, debes beber dos litros de agua al día por lo menos, evitar la sal en tus comidas, no comer alimentos flatulentos, las bebidas con gas y el masticar chicle.
- Es conocido por todos que el sedentarismo es perjudicial para la flaccidez de nuestro cuerpo. Ppara mantener y reafirmar el vientre es muy importante hacer ejercicio para que el vientre mantenga su elasticidad y no pierda firmeza, los abdominales te ayudarán a mantener en buenas condiciones ese vientre.
- Subir y bajar escaleras es muy beneficioso, es uno de los ejercicios más completos y eficaces que existen. Como complemento existen cosméticos en el mercado que te ayudarán a hidratar y mejorar el estado de la piel, que tonifican los músculos y reducen centímetros.
- No debes saltarte las comidas, para adelgazar hay que comer a menudo y en pocas cantidades. Desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena.
- Pésate una vez a la semana, pues hacerlo más a menudo no es beneficioso y no se notan los progresos.
- No pases hambre. Una dieta equilibrada en sus calorías justas debe saciar tu apetito.
Fecha: 21-11-2008
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