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Fumar es un hábito muy nocivo para la salud, que cada vez es más frecuente en la mujeres. Y las repercusiones nefastas no sólo afectan a la propia mujer sino a sus hijos.
1. Cambio en los hábitos
En las últimas décadas el consumo de tabaco se ha consolidado en los países desarrollados como la causa prevenible más importante de enfermedad y muerte prematura.
Sólo en España se considera que el tabaco es responsable del 15% de la mortalidad total. Muertes que serían fácilmente evitables con el abandono del tabaco.
Se ha observado que en los últimos años se ha producido un cambio en los consumidores de tabaco con una disminución en el consumo entre los hombres y los niveles socioeconómicos más elevados y por el contrario un aumentado entre las mujeres y en los grupos sociales más desfavorecidos.
Así pues con la entrada del nuevo siglo las mujeres fuman ya casi tanto como los hombres, y ello se ve reflejado en el aumento espectacular de cáncer de pulmón que casi ha igualado ya al cáncer de mama en cuanto a mortalidad por cáncer entre las mujeres.
2. El responsable de muchas enfermedades
El tabaco es responsable directo o indirecto de muchas enfermedades.
Entre ellas cabe destacar la enfermedad cardiovascular ?con el infarto de corazón como bandera -, la bronquitis crónica, el , el cáncer de pulmón, laringe y la boca.
También se le ha relacionado en otros cánceres como el de cuello de matriz y el de vejiga.
El tabaco se ha visto también relacionado con el adelantamiento de la menopausia, aumentando el riesgo aún más de osteoporosis y enfermedad cardiovascular en estas mujeres.
3. Efectos del tabaco en el embarazo
En cuanto al embarazo hay que impulsar social y médicamente el abandono definitivo (no sólo mientras dura el embarazo) de este hábito tan nocivo.
El embarazo supone una motivación especial para dejar de fumar puesto que se ha relacionado a múltiples complicaciones de la gestación.
A pesar de ello sólo admiten haber abandonado el consumo de tabaco el 25% de las mujeres embarazadas fumadoras.
Los efectos de tabaco sobre el embarazo han sido ampliamente estudiados. Se ha relacionado con el retraso de crecimiento del feto intraútero. Es decir las madres fumadoras tienen niños más pequeños. Ello es prevenible si la mujer deja de fumar antes del cuarto mes de embarazo.
También se ha asociado el tabaco al y a problemas de esterilidad, a la rotura prematura de la bolsa de las aguas y al aumento del parto prematuro.
4. Efectos del tabaco en los hijos
El tabaco también tiene efectos muy adversos para el recién nacido.
De hecho se ha demostrado que se podrían ahorrar hasta el 60% de muertes súbitas del lactante si los padres dejaran de fumar.
Los niños que son hijos de padres fumadores tienen con gran frecuencia problemas respiratorios como son el asma e infecciones pulmonares y se ha visto como ingresan hasta tres veces más en los hospitales que los hijos de padres que no fuman.
5. Conclusión
La conclusión principal es que el tabaco es una adicción que puede acarrear muchos problemas de salud, no sólo al fumador, sino a los que le rodean (principalmente los niños).
Con su abandono se logra mejorar enormemente la calidad de vida y al mismo tiempo alargarla.
Abandonar el tabaco no es fácil ya que aparte de la adicción a la nicotina hay una costumbre muy fuerte de fumar en determinados momentos (con el café, esperando a alguien...), por lo que se requiere un gran esfuerzo y la ayuda del entorno familiar y del médico de familia.
Fecha: 21-11-2008
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