|
Amén de los perjuicios que el tabaco produce en la madre, fumar daña al futuro bebé. Provoca que los nacidos tengan menos peso, e incluso que mueran. Los peligros afectan además a bebés ya nacidos cuyos padres fuman.
1. Lo nocivo de una adicción
El hábito de fumar es, sin lugar a dudas, la causa principal evitable de enfermar y de muerte en nuestra sociedad y el problema más importante de salud pública en nuestro tiempo.
El término hábito puede que no sea el correcto en relación al tabaquismo, quizá lo más adecuado sea llamarla dependencia y adicción.
Suprimir socialmente la adicción a fumar podría reducir un 25% de recién nacidos de bajo peso (menos de 2500 g), un 33% de enfermedades cardiacas, un 41% de muertes infantiles entre 1 mes y 5 años de vida, un 50% de cánceres de vejiga, un 85% de pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica y un 90% de cáncer de pulmón.
Hoy nadie duda que fumar es un peligro para la salud, no sólo para el fumador activo sino para el pasivo.
No obstante, esta preocupación por la salud no termina de cundir entre los adolescentes, a pesar de que son conscientes de ello. Les podría disculpar el hecho de que están sometidos a poderosas presiones y embates de la publicidad. Cada vez es más frecuente que las mujeres jovenes fumen.
La repercusión social y conductual del hábito de fumar en la adolescencia debe preocupar más que como una consecuencia inmediata, como pronosticador de conductas más peligrosas para los años futuros, tales como: caer en el abuso de alcohol, promiscuidad y peligrosidad en la conducción de automóviles.
El uso compulsivo, los efectos psicoactivos y la conducta reforzada del fumador confirman al tabaco, como una droga. La nicotina es una de las sustancias que mayor poder de adicción tiene para la humanidad; aumenta el umbral y la tolerancia al dolor, incrementa el rendimiento en trabajos que requieren lucidez y reduce la ansiedad.
Las bases bioquímicas de estos efectos guardan relación con efectos hormonales desencadenados por la nicotina, entre los que cabe destacar la liberación y acción de opioides endógenos. Una vez establecida la dependencia-adicción, el tratamiento es difícil.
La mejor medida preventiva consiste en desalentar la iniciación de su empleo y en consecuencia un problema que debe empezar a prevenirse en la edad pediátrica.
2. Fumar daña al futuro bebé
No todas las mujeres saben que fumar daña el feto. Pero esto es un hecho que debe conocerse y remediarse.
Los recién nacidos de madres fumadoras durante el embarazo tienen menor longitud y pesan menos de lo que su potencial genético tenía planificado, y además tienen más probabilidades de morir durante el primer de vida, hechos que guardan relación directa con el número de cigarrillos fumados.
Por otra parte, los lactantes cuyos padres fuman inhalan pasivamente el humo y corren un riesgo aumentado de presentar el síndrome de muerte súbita del lactante.
Fecha: 20-08-2008
Hits: 43
|
|