|
Diagnóstico :
El diagnóstico es clínico. Se puede complementar con una evaluación mediante electromiografía y tomografía computada de la fosa posterior o resonancia magnética de cerebro.
Tratamiento :
Se utilizan medicamentos como la carbamazepina, benzodiazepinas, y clonazepam.
El tratamiento más efectivo es la inyección de los músculos afectados con toxina botulínica con lo que se observa mejoría significativa en muchos casos.
La toxina botulínica es una sustancia natural producida por el clostridium botulinium preparada comercialmente para su uso terapéutico. Al ser inyectada en los músculos, actúa sobre las terminales nerviosas en la unión neuromuscular inhibiendo su función, lo que resulta en una disminución de la actividad del músculo con una consecuente reducción de los espasmos o sacudidas.
La aplicación de las inyecciones de toxina es un procedimiento sencillo, que produce molestias moderadas sin necesidad de anestesia. Normalmente se inyectan al menos cuatro o cinco puntos en un procedimiento ambulatoria. El efecto de la medicación es evidente después algunos días de inyectada la toxina. El beneficioso alcanzado dura de 2 a 3 meses, por lo que, en general, los pacientes deben inyectarse cuatro veces al año para mantener el efecto.
Las eventuales consecuencias adversas son temporales y disminuyen hasta desaparecer en días o semanas. Al inyectarse en los músculos perioculares se puede producir una ptosis (caída del párpado) generalmente leve que desaparece en el transcurso de días o semanas, período en el que se puede dificultar la apertura completa de los ojos. Al inyectarse en la región de los labios puede producirse una desviación de la comisura labial transitoria por días o semanas.
Fecha: 21-11-2008
Hits: 94
|
|