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1. ¿Qué es decidir?
Decidir es una parte importante de nuestra vida particular y personal. Las personas tomamos decisiones de maneras muy diferentes. Una decisión es una elección entre lo que consideramos correcto y lo que no lo es.
La acción es fundamental a la hora de decidir. Muchas veces nos pasamos horas y horas paralizados por miedo a no acertar en la decisión tomada, no nos arriesgamos, preferimos no actuar antes que equivocarnos. De esta forma es imposible avanzar y aprender en la vida, ya que tarde o temprano tendremos que enfrentarnos a muchas dificultades y elecciones.
La toma de decisiones es una tarea diaria. Es muy importante saber decidir, ya que las decisiones que tomemos en cada momento pueden tener repercusiones posteriores. Para ello es necesario conocerse a uno mismo, saber cuál es nuestra escala de valores, cuales son nuestras limitaciones, cualidades, aptitudes, y cuáles son nuestros objetivos y metas en la vida.
La responsabilidad es fundamental a la hora de tomar cualquier decisión. Las personas responsables tienen confianza en sí mismas, defienden sus opiniones, aceptan sus limitaciones, atienden positivamente las críticas y son capaces de aceptar las consecuencias de sus actos.
2.¿Qué nos impide tomar decisiones?
- La falta de confianza y la inseguridad a la hora de tomar o transmitir la decisión y debatir sobre ella. La inseguridad nos lleva a tener dificultades para perseguir cualquier objetivo.
- No esforzarse por conocer el mayor número posible de alternativas y soluciones ante una situación dada.
- La impaciencia y la impulsividad, que hacen que decidamos de forma precipitada y de forma irreflexiva.
- Miedo a lo desconocido.
- Dificultades para identificar el verdadero problema que hay que resolver. Es importante distinguir lo que es una decisión de un problema: los problemas suelen tener unos motivos que se tratan de identificar, y las decisiones tratan de hacer frente a esos motivos.
3. Pautas para aprender a tomar decisiones
Es muy importante tener en cuenta que nunca se debe considerar una decisión acertada como sinónimo de buen resultado. Aunque tomar una buena decisión es la mejor forma de lograr un buen resultado, no garantiza que esto siempre sea así.
La información desempeña un papel clave a la hora de tomar cualquier decisión. Cuanta más información tengamos, mejor analizaremos las posibles alternativas, nos ayudará a descubrir las posibles opciones que tenemos antes de decidir, los posibles resultados, la posibilidad que tenemos de obtener estos resultados y si los deseamos o no.
Es aconsejable seguir las siguientes pautas:
- Definir claramente la cuestión sobre la que hay que decidir, es decir saber qué decisión hay que tomar y la importancia de tomar esa decisión.
- Someter cada decisión a un análisis y reflexión suficientes, teniendo en cuenta los pros y los contras, considerar las consecuencias que pueden derivar de tomar una u otra decisión.
- Tener muy claro que resultados se quieren conseguir y la probabilidad de alcanzarlos.
- Discriminar entre la información que es o no es relevante. A veces se tienen en cuenta demasiados datos y se le da excesiva importancia a información que no es importante. De esta forma se retrasa el proceso de toma de decisión.
- Analizar e identificar las posibles alternativas con las que contamos: conocer que tipos de salidas hay ante un problema concreto, recoger información sobre las diferentes alternativas, a donde podemos acudir y quien nos podría ayudar u orientar.
- Valorar las posibles consecuencias de elegir una u otra alternativa y decidirse por una en concreto. Es muy importante saber tomar iniciativas, siempre con cierta prudencia y buscando el momento oportuno, pero sin miedo al fracaso.
- Valorar el esfuerzo que supone cada elección y la motivación y recursos para llevarla a cabo.
Fecha: 22-11-2008
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