|
Los bailes de salón se han convertido en una actividad en constante auge en los últimos años, y es que todos llevamos en nuestros genes el sentimiento musical y danzarín aunque creamos que no nos gusta la música o el baile. El ser humano, desde los tiempos más remotos, ha expresado sus necesidades a través de rituales diversos, entre otros las danzas tribales, ya fueran con carácter bélico, espiritual o con fines seductores. Y esto lo venimos heredando generación tras generación.
La sociedad actual está manifestando sus necesidades expresivas a través de los bailes de salón. Las razones que motivan, tanto a mujeres como a hombres a practicar los bailes de salón son muy diversas: En unos casos se utiliza como ejercicio físico ante una jornada laboral larga y sedentaria.
En otros casos lo que se quiere obtener es coordinación psicomotriz. Para otras personas es un medio para ampliar el círculo de amistades. Hay quien lo practica porque le suponía un auténtico reto y una gran satisfacción personal aprender a bailar. Muchas personas separadas y divorciadas lo asumen para salir antes de su aislamiento individual. Otras simplemente quieren divertirse bailando. Otras quieren llegar a más, y desean participar en concursos y en certámenes deportivos. Pero la causa principal del éxito de los bailes de salón, la razón más importante, se encuentra en su carácter lúdico.
En los cursos que vengo impartiendo, me he encontrado con un factor muy común entre el alumnado que empieza, y es que una buena parte del mismo, inicialmente, dice que se siente torpe y patoso. Sin embargo, al finalizar los cursos, tanto mujeres como hombres han podido comprobar por sí mismos que cuando se empieza una disciplina no hay torpes ni patosos sino personas que no saben bailar, vienen para aprender, ?y aprenden!, sea cual sea su edad. He tenido alumnos desde 11 hasta 76 años y aprenden a bailar ritmos latinos y ritmos standard. Entre los ritmos latinos aprenden merengue, cha-cha-chá, pasodoble y salsa. Entre los ritmos standard aprenden vals, fox-trot (swing), rock and roll y tango. Y lo hacen divirtiéndose, ganando amistades, haciendo ejercicio físico y desarrollando un arte tan antiguo como la humanidad.
Hoy día se están impartiendo clases en salas de baile, academias, centros parroquiales, centros culturales, y hasta en las empresas se organizan grupos para que sus trabajadores aprendan a bailar. Tienes el baile a tu alcance. No dejes escapar la oportunidad y busca adónde acudir para recibir clases.
Fecha: 22-11-2008
Hits: 87
|
|