|
Aunque algunas veces aceptemos como cierto, que la delgadez, es sinónimo de buena salud, en el caso de la sexualidad, no sentirnos cómodos con nuestro cuerpo, puede hacer que no disfrutemos de nuestra relación todo lo que nos seria posible. Incluso puede arruinar la velada perfecta, solo porque no terminamos de aceptarnos.
La sociedad, la moda, incluso el cine, nos envía mensajes irreales de cómo debe ser nuestra sexualidad, olvidando que a la mayor parte de los mortales no son seres perfectos, ? ni mucho menos!.
Confundir lo que nos gustaría ser con lo que realmente somos es el primer paso para que nuestra relación se vea afectada de falta de naturalidad y espontaneidad. No es difícil imaginar que cualquier artimaña o postura que utilicemos para ocultar ese ?defecto? que nos parece tan importante, claramente visible para nuestra pareja la mayoría de las veces, reduce considerablemente el placer que de otra manera podríamos alcanzar.
CUERPO Y MENTE
La falta de aceptación de nuestro cuerpo puede explicar muchas de estas situaciones. Incluso en los casos de obesidad, dejando a un lado los complejos, podemos ser capaces de disfrutar de nuestro cuerpo, solo con que nos demos cuenta de que éste es solo es instrumento que utilizamos para disfrutar de la sexualidad, como una autentica prolongación de nuestra mente.
Aprender a quererse, y sobre todo aceptarse, es una asignatura obligada para relajarnos y por añadidura conseguiremos que nuestra pareja no tenga oportunidad de malinterpretar nuestros movimientos y posturas extrañas, que utilizamos para no dejar al descubierto nuestra tripita incipiente, o nuestro michelín que ?vaya por donde! ha ido a situarse justo en el lugar más estratégico. ¿Te suena?.
Sí lo que sentimos es que nuestra pareja podría sentirse menos atraída si descubriese que no tenemos un cuerpo diez, la comunicación debe hacer que sepa de nuestros temores. Escuchar su opinión puede hacernos darnos cuenta si estamos o no con la persona adecuada, porque sin ninguna duda, debemos aspirar a que nos acepte tal y como somos.
Cuando consigamos todo esto, cambiaremos nuestra pregunta de ¿quién tiene un cuerpo perfecto por ¿ quien quiere un cuerpo perfecto?
Fecha: 22-11-2008
Hits: 118
|
|