|
A partir de carbohidratos, lípidos o proteínas y del exclusivo trabajo de laboratorio se elaboran sustitutos de la grasa como el salatrim, simplese y olestra, que son algunos de los productos que aspiran a reemplazar la grasa en su aporte energético, pero no en su sabor y textura.
El simplese se obtiene de la proteína láctea o de la clara del huevo y aporta 1 a 2 calorías por gramo, y al igual que el salatrim -derivado de la modificación de algunos lípidos que aporta 5 cal/g- pierde sus características al calor, por lo que no se puede usar para freír ni cocinar. El olestra es una creación química que tiene la particularidad de no aportar energía al cuerpo, es decir, el organismo no lo absorbe, y además puede ser calentado. Según explica la doctora González, estas sustancias se utilizan generalmente en la industria alimenticia y, por lo menos en Chile, no pueden ser adquiridos en un supermercado.
Fecha: 02-12-2008
Hits: 67
|
|