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En verano, la natación y las diferentes actividades en las piscinas cobran protagonismo.
La natación es, no hay duda, el deporte del verano. Sobre todo, porque en un día de calor como los que estamos viviendo, pocas cosas resultan tan estimulantes y refrescantes como darse un buen chapuzón en agua fresca. En la playa, en el río o en la piscina, quien más quien menos aprovecha estos largos días de sol para disfrutar del agua. Pero, además, le está haciendo un favor a su cuerpo, pues con la natación, los músculos se tonifican y la piel se hidrata. Si el baño es en el mar, además, el oleaje del agua realiza un suave masaje por todo el cuerpo.
De hecho, muchos especialistas coinciden en que la natación es una de las actividades deportivas más completas, pues ayuda a mejorar la forma física, la flexibilidad y la fuerza, y se convierte en un ejercicio muy recomendable para personas con problemas de espalda.
Las personas con problemas de articulaciones, y que deben evitar los deportes de impacto, se pueden mover en un entorno suave, como es el agua. Esta es una de las razones por la que muchos médicos recomiendan la gimnasia acuática a las mujeres embarazadas -pues el agua es un medio idóneo para los ejercicios pre y posparto- o a quienes tienen un sobrepeso importante.
Es un ejercicio total, pues involucra prácticamente todo el cuerpo, obligando a ejercitar brazos y piernas por igual. Si se realiza durante al menos 20 minutos seguidos, manteniendo un ritmo y velocidad constantes, puede ser un excelente ejercicio aeróbico, lo que ayuda a mejorar el estado de forma general, así como a estimular el metabolismo y quemar grasa.
En contra de lo que se pudiera suponer, nadar en agua muy fría (como la del mar, por ejemplo), no ayuda a mejorar el rendimiento, sino tan sólo a cansarse antes, ya que el organismo, al tener que compensar el frío del agua, dedica parte de su esfuerzo a producir esos grados de más, no al ejercicio. Los profesionales de elite entrenan siempre en agua climatizada, con temperaturas que rondan los 30?.
Los estilos de natación más beneficiosos son el crol y la braza, mientras que el estilo mariposa está desaconsejado por la posibilidad de dañar la musculatura.
En la piscina, además, se pueden poner en práctica multitud de ejercicios muy novedosos que, además de refrescantes y de muy saludables (mejoran el tono muscular, la movilidad, la elasticidad, etcétera), son divertidos. Sólo algunos ejemplos: el hydrospinning, el aquarunning -que consiste en correr dentro del agua-, el aquafitness -sesiones de fitness dentro del agua, que incluyen step, aerobic, pesas, etcétera- o incluso la hidrocapoeira, que consisten en adaptar al agua esta disciplina brasileña.
Fecha: 02-12-2008
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