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Cinco minutos bastan para realizar una serie de sencillos y eficaces ejercicios
Los senos son uno de los símbolos por excelencia de la belleza femenina. Mantenerlos bonitos y en forma no es sencillo: los senos están compuestos de tejido glandular y graso, situados sobre el músculo pectoral, y sostenidos tan sólo por la piel, razón por la que tienden fácilmente a caer, y sufren de forma especial por el paso de los años, los cambios bruscos de peso o alteraciones de su volumen, como las que se producen en el embarazo.
El ejercicio, por sí mismo, poco puede hacer por modificar la forma del seno en sí, dado que la musculatura pectoral se encuentra debajo del mismo, pero fortalecerla ayuda a tonificarla.
La combinación de media hora de ejercicio aeróbico tres veces por semana con un programa de pesas y fortalecimiento de la musculatura se traduce en una mejora de la piel, pero, sobre todo, en una mejor postura y alineación de la columna, con los hombros más rectos, los brazos más firmes y torneados y una espalda más derecha.
Las mujeres con poco pecho deben tener cuidado en no excederse con el ejercicio aeróbico ya que, si se quema mucha grasa, se puede llegar a consumir el tejido, e incluso perder media talla. Hay que tener en cuenta que los ejercicios de alto impacto, como el step, pueden resultar hasta perjudiciales si no se usa un buen sujetador deportivo que evite que el movimiento repercuta en los senos. A la hora de hacer pesas o trabajar con máquinas, se deben hacer series muy cortas de diez repeticiones como máximo.
Sencillos ejercicios
Para quienes no tengan tiempo o ganas de ir al gimnasio, recomendamos estos sencillísimos y eficaces ejercicios: lo único importante es ser constante y dedicarles cinco minutos diarios.
Junte las manos a la altura del pecho, con los codos formando un ángulo recto con el tronco. Apriete palma contra palma con presiones cortas e intermitentes, haciendo tres series de diez repeticiones.
Con una pesa de un kilo en cada mano, o incluso con una lata de conserva de este peso, eleve los brazos formando un ángulo recto con el tronco. Para potenciar la forma del hombro, debe girar un poco la mano, como si estuviera vertiendo un vaso de agua, procurando que los codos estén siempre elevados. Haga dos series de diez repeticiones.
Ponga los brazos en cruz. Doble los codos en ángulo recto, manteniendo los codos a la altura de los hombros. Lleve los codos hacia dentro, hasta que se encuentren a la altura de la cabeza, procurando que los codos estén siempre en línea con los hombros. Abrir y cerrar los brazos sin perder la postura, haciendo tres series de diez repeticiones.
Fecha: 02-12-2008
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