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Las claves para acabar con las ampollas, la queratosis o los hongos
Seguro que en algún momento de su vida ha padecido molestias en sus pies, que son los que soportan el peso de gran parte del esfuerzo que realizamos a diario. Y es que piense que los estudios han llegado a la conclusión de que lo que caminamos a lo largo de nuestra vida equivale a dar cuatro veces la vuelta al mundo. Por este motivo, debemos mimarlos y conocer los problemas que pueden padecer.
Las ampollas son sin duda el problema más frecuente, algo que todos hemos sufrido. ¿La razón? Cuando se produce fricción entre la piel del pie y los zapatos, se crea un calor que deriva en ampolla. En los casos más graves, la quemadura se puede extender a toda la planta, aunque esto no suele suceder.
Para ponerles remedio, lo más eficaz es evitar fricciones posteriores y dejar que la ampolla cure progresivamente, aunque actualmente existen en el mercado apósitos específicos para estas lesiones, que mantienen la humedad de la piel.
Bajo el nombre médico de queratosis se resumen afecciones más popularmente conocidas como callos, durezas u ojos de perdiz, que son la consecuencia de una acumulación de células muertas (o queratinizadas, de ahí su nombre), un sistema de protección natural de la piel cuando se produce una fricción o presión continuada.
Lo mejor es prevenir su aparición, evitando el calzado opresivo y eliminándolas gradualmente. Esto se puede hacer bien con una crema antidurezas, que contiene ácidos capaces de disolver esas acumulaciones de células muertas; con la ayuda de piedra pómez o cualquier exfoliante similar, o bien acudiendo a hacerse lapedicura regularmente. Las micosis son ese antiestético y molesto problema conocido como ?hongos?. Suelen salir entre los dedos de los pies, aunque pueden extenderse a la planta y a las uñas, donde a menudo se manifiestan en forma de manchas o deformaciones en el crecimiento de las mismas. Suelen producirse por contagio en zonas públicas, como las piscinas o las duchas de los gimnasios, donde deben usarse chanclas como medida higiénica preventiva.
En ocasiones, la micosis puede verse empeorada o incluso producida por una mala transpiración, como la causada por el calzado plástico o todo aquello que no permita respirar a la piel.
Los juanetes consisten en deformaciones, a menudo muy dolorosas, de los huesos del dedo gordo del pie, un problema que a veces también se presenta en el segundo dedo. Para evitarlo, nada como huir del calzado apretado, como pueden ser los zapatos de punta muy fina, escoger un tacón ancho de tres a cinco centímetros de altura, y hacer ejercicio muscular con el pie regularmente.
Como uñas encarnadas se denominan aquellas que, al crecer, van penetrando en la carne, produciendo una inflamación dolorosa y molesta que puede llegar a ser crónica. Por eso es tan importante cortar las uñas en cuadrado, y no demasiado cortas, la mejor forma de prevención
Fecha: 02-12-2008
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