|
Mi esposo y yo nos conocimos por Internet, pero fue realmente sorprendente, no le conocido ninguna otra relación igual.
Corría el mes de julio del 2001, yo trabajaba como presentadora y reportera en mi país.
Como pasaba poco tiempo en mi país, un día revisaba mis agendas de años anteriores y leí una dirección donde podías encontrar amigos, parejas, en fin. El asunto es que como modelo y presentadora, tenía unas fotos espectacularmente comerciales y las deje ahí, con las ansias de saber las reacciones de todos.
Pues nada, me escribieron chicos muy tontos pero, nada interesante para mí, y entre esos mails me llegaron uno de Hawai y otro de Australia, pues la verdad se veían chicos de apariencia física atractiva, así que un día jugué a los dados, con uno me escribía y con el otro me telefoneaba todos los días. Al final me quedé flechada de mi españolito que vacacionaba en Hawai.
Para esto yo contaba con una muy buena amiga, entre comillas, que cuando tuvo la oportunidad de viajar a España, le encargué que le entregara un presente de Navidad a mi chico por Internet. Dije entre comillas porque ella al conocerlo me quiso hacer una mala pasada. Y fue cuando me di cuenta que estaba enamorada y sentía algo por él.
Transcurrieron ocho largos meses para poder finalmente conocernos. Él me envió el billete de avión para España y yo, me decidí a conocerlo y viajar a un país extraño para mí completamente sola.
Al vernos nos terminamos de enamorar, éramos el uno para el otro, luego por mis múltiples compromisos tenía que seguir viajando pero, nunca se apartó ese sentimiento de ambos, al contrario, seguía creciendo más y más. Esto fue en Abril del 2002.
Luego pasaron cuatro largos meses para vernos de nuevo, era verano, para esto él había perdido su trabajo y no tenía suficiente para venir y casarse conmigo, pero, más pudo el amor y las ganas que el 9 de agosto del 2002 nos casamos por el civil.
Estábamos muy felices aunque no tuvimos luna miel, su estancia fue corta, cuatro días después de la boda, y nos separamos nuevamente ya que, el dinero no era suficiente como para prolongar más su viaje.
Esos dos meses siguientes fueron los más eternos, pasaron muchas cosas entre los dos, a su madre le detectaron cáncer y mi abuela se debatía entra la vida y la muerte, fue muy difícil estar en esas circunstancias y separados. Pero, como Dios es grande, nos volvió juntar de milagro.
Mi padre quien había desaparecido por años, me ayudó con el pasaje y me regalo un dinero extra, llegué antes de lo previsto y le di una sorpresa metiéndome en su casa, me tiré en sus brazos... El reencuentro fue estupendo, creo que jamás olvidaremos ese día.
Actualmente él tiene un excelente trabajo y yo también, nos complementamos cada día y estamos seguros que nuestras almas gemelas se encontraron y que no se separaran jamás.
Fecha: 02-12-2008
Hits: 91
|
|