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La importancia de la relación de apego
Según los sicólogos que estudian los vínculos tempranos en las guaguas, los papás podrían cumplir las mismas funciones que las madres en términos de cuidado del niño.
Y no sólo eso, un papá afectuoso y preocupado por su recién nacido es capaz de entregar seguridad y cariño al igual que la mamá.
MUCHO SE HA HABLADO de la importancia de la relación entre la madre y la guagua. ¿Pero qué sucede con el papá? ¿Acaso no es importante en los primeros meses de vida del niño o el escaso conocimiento al respecto se debe a que culturalmente siempre ha sido la mamá la responsable del cuidado del recién nacido? Para los teóricos del apego ?concepto que se refiere a esa relación íntima y única que se da con muy pocas personas en la vida de un ser humano? el tema pasa por quién asume el cuidado constante del recién nacido y no tanto por si quien lo hace es la mamá o el papá.
Para Felipe Lecannelier, director de la Unidad de Apego y Salud Mental de la Universidad del Desarrollo, la relación de apego se refiere principalmente a calmar el estrés de la guagua. La persona que logre regular eso a través de la alimentación, la limpieza y el consuelo del niño es quien logrará tener una relación de apego con el bebé. En ese contexto, el que asuma esa tarea puede ser tanto la mamá como el papá.
El estudiar la incidencia del apego en guaguas y niños pequeños es determinante, porque quienes han experimentado vínculos seguros durante la infancia han demostrado ser personas más sanas mentalmente, con más confianza, un mayor potencial intelectual, una mejor relación hacia los otros, una mayor autoestima y una capacidad especial de regular los sentimientos, el lenguaje y el sistema nervioso. Lecannelier explica que hay ciertas diferencias entre los investigadores que estudian este tema. ?Hay algunos que plantean que el apego del padre durante el primer año de vida de la guagua se da mediante la mamá. Ella actuaría como la ?aduana? en la relación padre-bebé, teniendo siempre el principal vínculo dentro de esta tríada. La madre es la que dice, ?a ti te toca mudarlo? o ?tienes que estar con la guagua, porque no has estado suficientemente con ella?. Y en ese marco pareciera ser que la mamá es la intermediaria o el puente entre el bebé y el padre?, explica el especialista. ?Por otro lado, hay expertos que afirman que eso no es así y que lo más probable es que si el papá está presente y quiere estarlo, él crea un vínculo aparte. De hecho, los estudios sobre apego demuestran que guaguas evaluadas a los nueve o diez meses de edad tienen dos tipos diferentes de vínculo: uno con la madre y otro con el padre?, agrega.
En ese contexto, el sicólogo infantil norteamericano Michael Lamb, uno de los primeros en estudiar la relación padre-guagua, cuestiona el concepto del famoso sicoanalista Sigmund Freud, quien planteó que la relación madre e hijo es única y que funciona como prototipo de las futuras relaciones de amor. Para Lamb el desarrollo de la personalidad del niño se da más bien en el contexto de su sistema familiar, en el cual la guagua se relaciona con ambos progenitores y sus hermanos. Según sus investigaciones, durante el primer año los comportamientos de apego no varían significativamente entre madre y padre. Los niños tienden a relacionarse con ambos progenitores en forma diferente. Cuando un bebé quiere que lo protejan busca, en general, primero a su mamá. Pero en situaciones tranquilas, desde los trece meses en adelante, se apegan a ambos padres indistintamente. Los niños hombres, eso sí, tienden a desarrollar preferencias por su papá en el segundo año de vida.
En uno de sus libros sobre la teoría del apego, el sicoanalista británico John Bowlby menciona un estudio que demostró que los padres pueden desempeñar un papel muy similar al de las mamás en términos de cuidador del niño. Sin embargo, en la mayoría de las culturas ellos cumplen ese rol con bastante menos frecuencia que las progenitoras en lo que a niños pequeños se refiere. Lo que sí diferencia a papás de mamás es el llevar a cabo juegos ingeniosos y físicamente activos, sobre todo en el caso de los niños hombres, con lo cual el padre se transforma en el compañero de juegos preferido de su hijo. Eso se observa claramente en papás quienes delegan el cuidado del día a día en su pareja y cumplen, más bien, el papel del proveedor. Sin embargo, el rol de compañero de juegos disminuye en padres que tienen a su cargo la crianza del niño.
Fecha: 01-12-2008
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