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Sólo ocho meses alcanzaron a estar separados Carlos (40, analista de sistemas) y Pilar (36, secretaria).
Como siempre les pareció interesante la idea de radicarse en La Serena, cuando surgió la posibilidad de instalar un negocio en esa ciudad no lo pensaron dos veces. El problema fue que ella quedó embarazada y él debió partir solo. Carlos visitaba a su esposa 4 ó 5 días cada dos semanas y entremedio tuvo que afrontar el nacimiento de su primer hijo. Para Pilar las cosas no sucedieron como esperaba.?Yo estaba súper segura de irme definitivamente a La Serena, pero cuando fui para el posnatal no me gustó. El lugar que habíamos elegido era súper solitario y yo estaba con una guag?ita recién nacida. Me sentí súper sola?, señala. Asegura que nunca se le pasó por la mente vivir separados. ?Después de que los planes no resultaron, decidimos que debía volver?, dice. Obviamente la distancia tampoco fue fácil.?Lo que pasa es que yo soy súper independiente, entonces cuando él venía yo me sentía un poco incómoda. Yo estaba súper bien con Simón (su hijo), me estaba acostumbrando a ser mamá y Carlos tenía que acomodarse a esa rutina cada vez que llegaba?, confiesa. Hoy, cuando llevan 10 años de matrimonio, todo eso es parte del pasado. En este minuto están viviendo juntos y a punto de instalarse en su nueva casa con sus hijos Simón (8) y Sofía (4).
Al contrario de ellos, el matrimonio de Alejandra (arquitecto, 30) y Cristián (40) no tuvo el mejor final. ?Cuando lo conocí sabía que era ingeniero civil y que en algún momento por su trabajo podían trasladarlo a algún lugar del país. En ese momento, como estaba enamorada, el cuento no me importó demasiado. Pero a los dos años de casada él comenzó a viajar y vivir prácticamente meses fuera de casa. Ahí la idea ya no me hizo gracia?, recuerda Alejandra. Las cosas se complicaron aún más cuando Cristián aceptó un trabajo estable en provincia.?Al principio pensé que nos haría bien estar solos un tiempo, pero eso no sucedió. Al irse me sentí aliviada de su presencia que me tensionaba y a él, me imagino, le sucedieron cosas similares. La situación se hizo invivible hasta que un día dije ?basta? y me fui?, sentencia Alejandra.
Fecha: 01-12-2008
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