|
En ocasiones, simplemente pediremos a nuestra pareja que nos ayude con un masaje relajante después de un día de tensión y estrés, no necesariamente el masaje debe ser erótico, sino que puede incluso tener un efecto terapéutico importante si somos capaces de hacerlo correctamente.
Para empezar este tipo de masaje deberemos ponernos arrodillados junto a nuestra pareja, concretamente él tumbado y su cabeza entre nuestras rodillas.
Nos impregnamos las manos de aceite para masajes y con los dedos juntos vamos deslizándolas por su espalda hasta el final de la misma. Al llegar aquí, separamos los dedos, bajamos hacia las caderas y volvemos a subir hacia los hombros haciendo una leve presión.
Repetir esta operación unas cinco o seis veces y para finalizarlo, cuando hemos llegado a los hombros, bajar suavemente las manos por los brazos y volver a subir un par de veces.
Terminado este primer masaje, el siguiente consistirá en ejercer un poco más de presión para tonificar los músculos, pero siempre haciéndolo con suavidad. Ahora de rodillas al lado del hombro que vamos a masajear; colocamos la palma de una mano debajo del hombro y la otra por encima del omóplato dando un masaje con los dedos; a la vez que damos el masaje por encima del hombro, empujamos hacia nosotros con la que tenemos debajo.
Posteriormente, pondremos las dos manos encima del hombro y lo iremos masajeando como si amasáramos pan, moviéndonos hacia el cuello. Una vez en el cuello, volvemos a bajar hacia el hombro, repetir esta operación varias veces y seguir después con el otro hombro.
Fecha: 01-12-2008
Hits: 67
|
|