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Una historia de amor sin fronteras
Marco Antonio de la Parra (51), siquiatra, actor y dramaturgo vive en Santiago. Su pareja Nieves Olcoz (36), filóloga y actriz está radicada en Madrid. Se conocieron hace cinco años en España cuando él realizaba un taller de dramaturgia; se enamoraron y desde entonces no se han separado, aunque no sea literal.
Por Andrea Pacheco, desde Madrid, España
Si existe una historia de amor digna de un guión de teatro, esa es la que protagonizan Marco Antonio de la Parra y la actriz española Nieves Olcoz desde hace cinco años y sobre un escenario que está constantemente cambiando su telón de fondo. Y es que desde que se conocieron, pese a sentir la necesidad de compartir su vida juntos, el hogar de la pareja no ha tenido un punto fijo. Partieron en España, siguieron en Chile, continuaron con un montón de viajes por el mundo y hoy se las baten con un peculiar arreglo: cuatro grandes encuentros en el año. Así de simple. Entonces, cada tres meses o es Nieves la que se embarca rumbo a Santiago o es De la Parra quien arma sus maletas y parte a Madrid.
Y así ocurrió a principios de mayo, ocasión en que el siquiatra y dramaturgo chileno aprovechó, además, para recibir el premio Hispanoamericano de las Artes Escénicas por su "intensa, plural y sustanciosa actividad profesional en la América hermana como dramaturgo, actor y director".
Como si se tratara de un clásico cuento infantil, podría decirse que todo partió en febrero de 1998, cuando el actor chileno aceptó la invitación de Nieves, a quien no conocía, para dar un taller de dramaturgia en la Universidad de Alcalá. ?Yo estaba formando un grupo con jóvenes actores y ellos pidieron un taller con Marco Antonio, porque le habían conocido cuando él fue agregado cultural aquí. Y bueno, trabajamos juntos y al final de ese encuentro, pues? ?nos enamoramos!?, relata Nieves.
¿Pero Marco Antonio tenía que volver a Chile después del taller?
Nieves: Sí, claro, no había nada planeado. De hecho trabajamos muy respetuosamente sin querer ir más allá...
Marco Antonio: La historia continuó por teléfono.
Nieves: Luego nos volvimos a encontrar. Después yo viajé para allá y, finalmente, decidimos que yo me iba a vivir Chile. Eso fue en 1999.
Pero el romance entre ambos no partió sólo de la química. El que sus trabajos estuviesen ligados al mundo del teatro también sopló a su favor. Es más, luego de conocerse se la jugaron por poner en marcha la idea de que Chile y España tuvieran un permanente intercambio de autores, directores y actores de teatro. Y de la Parra no paró hasta concretar el sueño, al que bautizó como Transatlántico.
Liderado por él, la Academia Imaginaria (agrupación de artistas chilenos creada a comienzos de los 90 por el mismo dramaturgo y el filósofo Eduardo Sabrosky) y financiado por el Centro Cultural de España en Chile, las etapas vividas por el proyecto Transatlántico se han replicado a las de esta pareja de actores.
Primero fue la puesta en escena de la obra ?Madrid-Sarajevo?, escrita por De la Parra y protagonizada por los dos. ?Un montaje en el cual participó un equipo hispano-chileno de más de 20 personas y que a nosotros nos marcó mucho como pareja?, explica Nieves.
Estrenada en marzo del 99 en Chile, la obra hizo que Nieves no sólo trasladara sus valiosos conocimientos a Santiago (también es doctorada en Humanidades en la Universidad de Yale), sino también su ropero y todas las ilusiones necesarias para comprobar si la relación funcionaba, pero ahora, bajo un mismo techo.
¿Qué fue primero, el proyecto Transatlántico o el proyecto Marco Antonio-Nieves?
Es que fue todo junto. Como Marco me conoció en ese contexto, aunque yo fui como pareja, vino todo junto, una cosa trajo a otra. Y estando en Santiago tuvimos una respuesta tan buena del Centro Cultural de España, que empezó a apoyarnos. Y me quedé 3 años.
¿Y cómo fue esa época para ti?
No es que lo pasara mal, pero llegué a un país muy dolido con su pasado. Yo viví una transición política y sé lo que cuesta. Entonces no sólo sentí rechazo si no también lo contrario. Mucha gente se me acercaba y me contaba las cosas horribles que le habían pasado en la dictadura, como si yo pudiese hacer algo.
A pesar de que la convivencia con Marco Antonio funcionó, a Nieves algo le duele con Chile, quizá la llegada en un mal momento o la desaparición de grandes amigos en poco tiempo (Andrés Pérez, Carlos Cerda y Carolina Fadic, quien coordinaba en Chile el Transatlántico) o la dificultad para sentirse de verdad cómoda en Santiago. Quizá fue una mezcla de todo, pero lo cierto es que algo no anduvo bien para ella y se enfermó, nada menos que del corazón. ?Después de trabajar con Marco Antonio en una obra en el Teatro Nacional, empecé a tener síntomas que se interpretaban como estrés, pero como no se me curaba me aconsejaron venir a España para que me viera un médico que me conocía hace más tiempo. Viajé y me encontré con que me tenía que operar del corazón. Felizmente todo salió muy bien pero ha sido un año de convalecencia?. Esto fue el año pasado. Desde entonces, ella vive en Pinto y él en Santiago.
¿Entonces, ahora vuelves a Chile?
Nieves: Por ahora está la posibilidad de estar yendo y viniendo.
¿Pero de qué hablamos, del proyecto Transatlántico o de esta relación transatlántica?
Marco Antonio: De los dos. Tenemos que ver qué haremos como pareja y como profesionales. Nieves viaja a Chile en junio y estamos pensando hacer un montaje, probablemente con ella actuando con un actor chileno o conmigo o yo como director.
Nieves: Lo que queremos es recuperar el trabajo de pareja.
¿Pero el trabajo de pareja dentro o fuera del escenario?
Marco Antonio: Está absolutamente ligado, no lo podemos separar.
Nieves: Es que además cuando lo intentamos es un desastre, porque aunque yo disfruto mucho trabajando con otras personas, siempre le hecho mucho de menos a Marco y él a mí y se desanima y escribe pero no actúa si yo no voy, si no estoy allí con él. Lo que pasa es que nos marcó mucho trabajar con el Madrid- Sarajevo. Estuvimos tres años con esa obra llevándolas por todas partes.
¿Cuál es su rutina mientras están separados?
Marco Antonio: Hablamos todos los días, nos enviamos emails, cateamos...
¿Y cuando se encuentran no surgen roces por haberse desacostumbrado a estar en pareja?
Marco Antonio: Yo tengo la sensación de que nos llevamos mejor mientras más tiempo estamos juntos.
Nieves: Al principio buscábamos mucho eso de, ya que estamos separados tengamos una eterna luna de miel, pero después de la operación le hemos encontrado el romanticismo a lo cotidiano; es que disfrutamos con eso, es que vamos al Jumbo en Chile a hacer la compra y nos emocionamos, sabes? Ya no vamos a cenar a restaurantes, hacemos una tortilla de patatas en casa y estamos felices. Y ahora la ilusión más grande que tengo, que ya me he recuperado, es tener un hijo.
¿Y cómo lo harían entonces? Seguirían viéndose cada 3 meses
Marco Antonio: No, ahí estaríamos juntos. Pero tenemos que ver dónde.
Hasta aquí la historia, lo que viene es cosa del destino. La cuarta etapa del Transatlántico, el proyecto y, por ahora, no tiene residencia.
Y ya que quieren tener un hijo, ¿no pensarán casarse también?
Nieves: Pues sí, yo ya estoy divorciada.
Marco Antonio: Y yo esperando que salga la ley de divorcio en Chile.
Fecha: 20-11-2008
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