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Al predilecto:
Desde el Berlín de los ángeles y las grúas
(Oh, Berlín desolado)
te extraño como se extraña a un siamés.
(Alelada ansío a mi doble de sangre, mi predilecto amante: el iluso)
Desde Berlín te envío mis propuestas maritales:
Oh, inválido hermano ¿te casas conmigo?
El Padre huesudo me espía:
debemos casarnos a oscuras.
Yo vestiré las prendas del hombre y tú también.
Escribo la postal del desierto:
"En los cementerios pienso en ti"
y este apéndice es sincero.
Voy huyendo en el tren de Berlín a la nieve
con tapadito y maletín de enfermera en desuso,
llevo en frasquito a la Madre Osvalda, solo por ti.
El invierno ultraja mi pulmón en miniatura:
debes venir por mí o moriré.
Desde el Berlín del tajo te imploro,
hermano del este,
que me des un hijo o un perro idéntico a mí.
Te cazaré, primor, donde te encuentre
y formaremos la familia inverosímil:
Tú, yo, el perro y los niños retardados.
Las nupcias en el tren de la tragedia:
iremos travestidos con los ojos vendados.
Nos besaremos y nos arrojaremos del tren.
Desde el Berlín de los huérfanos,
te reto a un duelo de nombres.
Tu nombre contra el mío en una boda de hermanos .
He comprado un bebé en el zoológico
y se me ha muerto en las manos.
Estoy tan sola en Berlín.
Hay un ruso en el vagón que me pretende
voy a dejar que me viole pensando en ti.
Desde el Berlín del suicidio te envío,
Oh, gemelo adorado,
la postal de mi cuerpo en pedazos.
Lola Arias
Fecha: 01-12-2008
Hits: 85
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