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Según afirma la Dra. M? Dolores Juli? Moll?, jefe de Sección del Servicio de Ginecología del Hospital Universitario La Fe de Valencia, dada la alta frecuencia de aparición de sofocos, el el elevado número de mujeres que los padece y su influencia en la calida de vida, “es necesario que se asuma este problema, y se administre la TH de baja dosis a aquellas mujeres que lo necesitan".
La Terapia Hormonal (TH) de baja dosis controla la sintomatología vasomotora y adem?s consigue el control del ciclo menstrual en la perimenopausia, por ello debe ser iniciada en las mujeres cuando aparezca la sintomatología. Así lo ha destacado la Dra. M? Dolores Juli? Moll?, jefe de Sección del Servicio de Ginecología del Hospital Universitario La Fe de Valencia.
Según señala esta experta, tras la publicación del Estudio Women Health Iniciative (WHI), las Sociedades Científicas, entre ellas la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), se han pronunciado, y refuerzan la indicación principal de la TH en el tratamiento del síndrome climatérico y, adem?s, su mantenimiento durante el tiempo necesario. Se aconseja utilizar la dosis mínima eficaz, es decir, requiere una valoración individual y un seguimiento adecuado de la paciente.
En este sentido, la Dra. Juli? recuerda que, desde hace unos años, son cada vez m?s frecuentes los estudios publicados con Terapia Hormonal (TH) de baja dosis, mostrando su eficacia en el tratamiento del síndrome climatérico así como en la atrofia urogenital y en la prevención de la osteoporosis. “Se entiende por baja dosis aquella mínima eficaz, que a la vez de permitir el control de la sintomatología, presenta menores efectos secundarios que la TH de dosis convencional”.
Entre los datos disponibles, la experta destaca el estudio HOPE (Women’s Health, Osteoporosis, Progestin, Estrogen Study) multicéntrico, prospectivo, randomizado, doble ciego, con grupo placebo-controlado, que incluye 2.673 mujeres postmenop?usicas sanas, con útero, que ha demostrado que bajas dosis de estrógenos conjugado equinos (ECE) solos (0.625, 0.45 y 0.3 mg/día) y asociados a acetato de medroxiprogesterona (MPA), ECE/MPA (CEE 0.45 combinado con 1.5 o 2.5 mg/día de MPA y CEE 0.3/MPA 1.5 mg/día) son tan efectivos en el control de la sintomatología vasomotora como las dosis cl?sicas, m?s comúnmente administradas.
Asimismo, la Dra. Juli? hace referencia al estudio de Utian (Esclim Study Group), que valora la eficacia y seguridad de las dosis bajas, est?ndar y altas de estradiol transdérmico, (0’100, 0’050, 0’025 mg/día) o placebo, en 196 mujeres sanas con síntomas, encontrando efectividad en las 3 dosis, “aunque el mayor ratio riesgo/beneficio se obtiene con la dosis de 0’025 mg/día”. También Gambacciani demuestra en “Effects of low-dose, continuous combined estradiol and noretisterone acetate on menopausal quality of life in early postmenopausal women”, que 1mg E2+0,5mg de NETA proporciona no sólo una mejora en los síntomas vasomotores durante la postmenopausia, sino también en los aspectos físicos y psicológicos.
Existen otros estudios en esta misma línea, como el desarrollado por el Dr. Notelovitz y sus colaboradores en 333 mujeres con síntomas vasomotores importantes, en el que se administró estradiol (E2) a dosis de 0.25, 0.50. 1 y 2 mg/día, y que encontró buena respuesta en la sintomatología moderada-severa con 1 mg/día de E2.
La Dra. Juli? se pregunta por el inicio de la TH, y en este sentido su respuesta es clara. Según afirma, ésta debe comenzar siempre que exista la indicación, “es decir, cuando aparezca la sintomatología. En este sentido, son muchas las mujeres (cerca del 80%) que refieren sofocos en la perimenopausia, cuando todavía tienen sus ciclos menstruales, aunque en esta época suele haber alteraciones del ciclo”. Por tanto, la TH de baja dosis controlar? por un lado la sintomatología vasomotora y adem?s, conseguir? el control del ciclo menstrual, con doble beneficio para la mujer, según afirma.
Los sofocos son el síntoma y el motivo de consulta m?s frecuente en las mujeres climatéricas (70-80 por ciento). En una encuesta realizada a 1.000 mujeres españolas entre 40 y 60 años de edad, los sofocos resultaron ser un problema que afirmaban haber tenido o tener el 68.9 por ciento de las encuestadas. Los dolores articulares (31.9 por ciento), sudoración (31.9), y el cansancio (29,6) ocupan el segundo lugar, registr?ndose en la mitad de las que identifican los sofocos.
Dada la alta frecuencia de aparición de sofocos, así como que el elevado número de mujeres que los padece (aproximadamente dos terceras partes de las mujeres menop?usicas), la forma en que éstos afectan a la calidad de vida, especialmente en la época veraniega en que son m?s intensos, la Dra. Juli? afirma que “es necesario que se asuma este problema, y se administre la TH de baja dosis a aquellas mujeres que lo necesitan. Es decir, debe ser considerado como la opción inicial de tratamiento para la mayoría de las mujeres. Con los datos disponibles actualmente, no tiene sentido que muchas mujeres sufran este problema, y que no se beneficien de las bondades de la TH, cuando a baja dosis ha demostrado claramente su eficacia, y es la que recomiendan actualmente las Sociedades Científicas”.
Fecha: 02-12-2008
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