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La educación que hemos recibido tanto hombres como mujeres puede ser muy tradicional, y en tal caso puede generar tabúes y miedos que inhiben nuestra conducta sexual.
Este fenómeno se conoce como represión y puede ser un verdadero obst?culo para que los seres humanos tengamos una vida sexual satisfactoria, donde el deseo se pueda disfrutar verdaderamente al m?ximo.
Muchas veces, es debido a esta represión que nos da verg?enza hacer el amor, que no sabemos decir lo que nos gusta, e incluso puede llegar a causarnos fuertes temores, verg?enza o repulsión al acto sexual.
A pesar de los esfuerzos de la psicología y la sexología, estos patrones de conducta se mantienen en muchos de nosotros, y es común que exista una analogía entre el acto sexual y el pecado, o el acto sexual sólo como medio de reproducción.
Esta conducta no es siempre reprochable, pues cada cabeza es un mundo. Si tu actitud hacia el sexo es totalmente tradicional por convencimiento propio y adem?s, tienes la suerte de que coincide con la de tu pareja, no hay porque buscar un cambio.
El cambio debe buscarse en el momento en que haya angustia o cuando no te sientas del todo cómoda con tu relación sexual. El sentimiento de culpa o la verg?enza no combinan bien con el sexo, y lo m?s probable es que se deban a una educación muy represiva.
En tal caso, te preguntar?s cómo hacer para poder franquear esas barreras que tú misma te has impuesto, o que tu pareja te impone.
Primero que nada, si eres tú la que se siente reprimida, debes empezar por analizar si verdaderamente tienes prejuicios sobre el sexo o si existen experiencias negativas. También es una ayuda revisar en qué piensas cuando haces el amor.
Una vez que has detectado tus tabúes, empieza a luchar contra ellos, pues sabr?s que tales ideas preconcebidas no son m?s que eso, y que el sexo es algo maravilloso si se sabe disfrutar.
Fecha: 02-12-2008
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