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En caso de que lo que est? sucediendo se deba a que no encuentran tiempo, est?n cansados, hay mucho trabajo, vivan muy de prisa y adem?s saben que cuando lo deseen pueden obtener el contacto sexual, la mejor solución consiste en ponerse de acuerdo para no posponerlo m?s. Pueden arreglarse de manera especial y hacer una especie de cita, que por lo dem?s aregar? un poco de romance.
Ahora, si est?s ya cansada de intentarlo, de sus excusas y rechazos, y est?s por claudicar en tu empresa, vencida y segura de que no te quiere, no te rindas todavía. Olvídate del reclamo directo, porque por lo general no obtienes la respuesta deseada y si él reacciona te quedar?s con la idea de queno quería realmente sino que cedió para evitar una pelea o herirte.
Empieza por averiguar de manera cariñosa y cómplice si tiene algún problema ajeno a la relación, pregunta por su trabajo, por su salud, trata de establecer una intimidad pero en el plano emocional. Puedes averiguar si tiene preocupaciones de las que no te habías enterado, si est? deprimido, si duda de ti, en fin indaga y construye un canal de comunicación con él.
Cuando te hayas asegurado que no est? pasando por un mal momento o que incluso no desea que tú lo sepas, debes respetarlo pues es totalmente comprensible que haya algunas cosas que quiera dejarse para él solo, lo que no indica que no te quiera.
¿Entonces te quedas de brazos cruzados? Claro que no, pero ahora tu ofensiva debe ser juguetona, misteriosa, enigm?tica e interesante. Empieza por cambiar tu actitud, acércate a él sin ?nimo sexual, sé cariñosa, trata de estar muy cerca de su cuerpo, tócalo mucho, bésalo, abr?zalo cada vez que puedas.
Luego, por ejemplo puedes dejarle notas en lugares íntimos, en su maletín, en el espejo del baño, o puedes enviarle un correo electrónico o dejarle un mensaje en su teléfono celular. El contenido de los mensajes debe ser una alución graciosa, divertida y fresca, o incluso picante.
Recuérdale aquella vez en que estaban en el carro de tu amiga y él te besó, y siguieron avanzando, o h?blale de qe te encanta como su respiración hace cosquillas en tu cuello, o recuérdale cualquier anécdota simpatica que hayan vivido juntos, h?blale de esas bromas íntimas con las que jugaban anteriormente, tú elige.
La idea es provocar su risa, una evocación de un momento agradable, que se relaje y abandone lo que le preocupa para buscar traviesamente tu cuerpo, para que él recupere la alta temperatura y esté dispuesto a un incendio pasional.
Fecha: 29-08-2008
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