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La pirámide alimenticia recomienda comer carbohidratos complejos, por lo que uno piensa que al comer cereal está alimentandose sanamente. Esto es un error.
Por año, una persona promedio ingiere 90 kilos de cereal, pero sólo 5 kilos son pura fibra. Esto se debe a que la mayoría de los cereales son refinados, por lo que han perdido sus nutritivos gérmenes, el salvado, y los granos integrales ricos en fibra.
El problema es que el pan que comemos, las pastas, y cualquier cereal que estamos acostumbrados a comer son refinados, de tal forma que no nos estamos haciendo ningún bien, pues este tipo de carbohidratos son para nuestro organismo equivalentes a el azúcar.
El comer cereales no refinados puede significar la diferencia entre adquirir enfermedades como las dolencias cardíacas, cáncer en el colon, diabetes, cáncer de seno. Por su parte, el cereal integral está hecho con base en trigo integral, el cual tiene salvado y gérmenes además de tener 4 veces más fibra que el trigo no integral, además de otros nutrientes tales como la vitamina E, que se encuentra veinte veces más en el integral.
Estos nutrientes son capaces de protegernos contra las enfermedades antes mencionadas. Por ejemplo, los antioxidantes previenen contra el cáncer y las afecciones cardíacas. Los lignanos se vinculan a una menor incidencia del cáncer de seno, pues es un antecedente de los estrógenos (hormonas) en el cuerpo. De igual forma, los minerales como el zinc o el selenio estimulan el sistema inmunológico y ayudan a los antioxidantes en su labor.
La fibra, que es tal vez el más importante de todos, estimula y regula la digestión, para que no se produzca estreñimiento, además de proteger contra el cáncer de colon, pues en el colón se convierte en un ácido graso. Por otro lado, la fibra de avena reduce el colesterol "malo".
Por todas estas razones, es importante que nos decidamos y en lugar de pan blanco comamos pan integral, así como galletas integrales, pastas integrales, arroz integral.
Hay que advertir que hay muchos productos engañosos que hacen creer que son integrales, ya sea por el color o por el hecho de decir enriquecido, pero estos productos son fabricados con harinas refinadas por lo que no son integrales. Cuando se vaya a comprar productos integrales, es importante asegurarse de que realmente los son. Para mayor seguridad, es recomendable adquirir estos productos en tiendas naturistas.
Fecha: 19-07-2008
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