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El gran remedio de la hipertensión
Originario de las estepas de Asia central, el ajo era ya considerado por los primeros egipcios como un alimento fundamental en su alimentación. Desde entonces, la medicina moderna ha demostrado científicamente sus virtudes como vermífugo, antiséptico e hipotensor. Su acción terapéutica está ligada a la presencia de aliína. El ajo presenta una actividad hipocolesterolemiante: desciende el nivel de colesterol y de los trigliséridos sanguíneos. Previene la arteriosclerosis, aumentando el nivel de HDL (colesterol bueno). El ajo tiene además, un importante efecto desinfectante sobre el intestino. En la actualidad el ajo se utiliza principalmente por su efecto hipotensor. La utilización del polvo total de ajo en cápsulas presenta una doble ventaja: Prevenir el mal aliento producido por su consumo y potenciar su acción al evitar la degradación de la aliína por los jugos digestivos.
Indicaciones terapéuticas: Hipertensión, prevenciones de accidentes vasculares. Arteriosclerosis. Antiséptico intestinal y vermífugo.
Posología recomendada: 2 cápsulas (de 330mg) en desayuno y cena con un vaso de agua.
Fecha: 13-10-2008
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