|
A fin de diagnosticar la EPOC, su médico le hará preguntas acerca de sus antecedentes familiares y personales y le practicará un examen físico. Ella/él puede pedirle que se someta a pruebas de la función pulmonar, las cuales analizarán: la cantidad de aire en los pulmones (llamada volumen pulmonar); la proporción del intercambio de oxígeno y dióxido de carbono, y la cantidad de oxígeno y dióxido de carbono presentes en la sangre. El volumen de los pulmones se mide al aspirar y exhalar usando un aparato llamado espirómetro. Los investigadores continúan buscando la forma de averiguar las probabilidades que tiene una persona de desarrollar la EPOC, debido a que ninguna de las pruebas actuales descubre la enfermedad antes de que el daño a los pulmones sea irreparable.
Como la EPOC se agrava con el tiempo, ésta puede ocasionar que sea incapaz de realizar sus actividades diarias. En las últimas etapas ocasiona respiración entrecortada y podría ser necesario que utilizara oxígeno. Los tratamientos pueden incluir el uso de broncodilatadores (medicamentos utilizados para abrir las vías respiratorias de los pulmones), antibióticos y ejercicios para fortalecer los músculos. Las mujeres que padecen de la EPOC también pueden obtener ayuda a través de la rehabilitación pulmonar, un programa que ayuda a que las personas se enfrenten física y mentalmente con la enfermedad. Si usted padece de la EPOC, es importante que no fume. Si fuma, hable con su médico si necesita ayuda para dejar de fumar. Para las personas con síntomas graves, el transplante de pulmón puede ser una opción. La cirugía para reducir el volumen del pulmón (diferentes tipos de cirugías que extraen partes del pulmón) también está mostrando ser prometedora para algunas personas que se encuentran en las últimas etapas del enfisema.
Fecha: 21-11-2008
Hits: 104
|
|