|
hasta los cinco años de edad jamás había visto un tren de carga;
y hasta los ocho jamás un meteorólogo.
La muchacha con sombra chinita
fue un día mi muchacha con sombra chinita, y a éste
que juega en la arena de la playa llamamos nuestro hijo, pues
es lo que es, como la bola azul es sus manos es la bola azul
en sus manos y el verano es otra bola azul en sus manos.
Las cosas son lo que son y sé que antes de necesitar
afeitarme otra vez ya habrán vuelto al frío
de su nuevo país. Y tal vez en mis sueños
vuelvan a hacer falta las tres dimensiones
de ese mundo espeso como una
vaca negra sobre fondo rosa.
Carlito Azevedo
Fecha: 21-11-2008
Hits: 67
|
|