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La onicofagia termino médico utilizado para describir al paciente que se come las uñas, es mas prevalente entre los 10 y los 18 años de edad. Sin embargo. Un 5% de la población adulta presenta este problema.
El comerse las uñas es un hábito muy difícil de quebrar. Muchos de estos pacientes se comen las uñas hasta la base y otros no solo se comen las unas de las manos, sino las de los pies. No se sabe exactamente la causa de esta condición. Sin embargo, el estrés y la ansiedad se asocian frecuentemente con la onicofagia.
Muchos padres con niños que presentan este problema, se sienten frustrados y agreden o castigan a sus hijos para que cambien el hábito. El resultado es siempre negativo, porque causan mas tensión y ansiedad en el niño o adolescente.
La Academia Norteamericana de Odontología General anota que el 41% de los niños con onicofagia presentan daño en los dientes y encías por el ?trauma? constante. Los bordes de los dientes frontales pueden ?gastarse? y el esmalte se pude quebrar, produciendo fracturas lineares por la presión ejercida a este nivel. El daño puede llegar a ser tan severo, que será necesario restaurar el esmalte o colocar ?coronas? en los dientes frontales.
Los pacientes con onicofagia que tienen frenillos o frenos, están en un riesgo particular de desarrollar una condición muy delicada, que es la reabsorción de la raíz del diente. Ya que los dientes están bajo la presión de los frenillos y se les agrega mas presión, al comerse las uñas. El proceso puede tomar mucho tiempo, pero si la raíz del diente se acorta, el diente puede perderse y el paciente necesitar un ?puente? o un implante para reponerlo.
La onicofagia, puede acompañarse a menudo de ulceraciones de las encías, causadas al morder ?pedasitos? puntiagudos de las uñas. Además, las bacterias presentes en la boca, pueden producir infecciones en la matriz de las uñas, que está ?abierta? o dañada por el trauma constante.
Algunos de los métodos utilizados para tratar la onicofagia, es la aplicación de diferentes sustancias en las uñas, como chile, esmaltes con sabor amargo, o vendas. Sin embargo, los resultados con estas técnicas son muy pobres en la mayoría de los pacientes.
La onicofagia es un acto casi siempre inconsciente (el paciente no se da cuenta que lo esta haciendo). Muchos psicólogos anotan que ayudando a estos pacientes a identificar los ?gatillos? que los hacen comerse las uñas, es una parte muy importante para controlar el hábito. Se les recomienda llevar un diario anotando estas circunstancias, para que puedan internalizarlas y poco a poco controlarlas.
Algunos pacientes responden bien con técnicas de relajación, biofeedback, yoga, o hipnosis. Todos estos métodos les ayudan en el control del estrés y la ansiedad.
Muchos pacientes han ?curado? onicofagia de un día para otro, cuando se han visto expuestos a situaciones embarazosas, como que su novio o alguna persona importante para ellos, o a veces extraños, les dice lo feas que son sus manos. Esto me recuerda la historia de una compañera de la escuela de medicina que se comía las unas desde que era pequeña. Una vez estaba atendiendo a un paciente y éste le dijo ?Doctora, usted me va a disculpar. Quiero que me atienda otro médico. Es que me da mucho?asco? que usted me toque con esas manos y sus uñas comidas?. El shock fue tan grande para ella, que nunca más se volvió a comer las uñas. Desde entonces, luce unas manos preciosas y cuidadas.
Fecha: 15-10-2008
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