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Jamás ir directo al grano, ese el concepto de los sex shop. Por eso, su
objetivo es entregar productos que provoquen diversión y placer a sus
clientes, que los mantengan estimulados por mucho rato. Aunque confiesan que los chilenos somos tímidos para ir a comprar juguetes eróticos. Losprecios fluctúan entre los 10 mil hasta 400 mil pesos.
Los juguetes eróticos llegaron a Chile. La verdad es que hace rato que se
encuentran muy bien guardados en los closet del país, lo curioso es que
sólo hace algún tiempo están perdiendo ese halo oscuro y pervertido que los rodeaba. Al parecer, los chilenos tímidamente nos estamos atreviendo a
comprar en los sex shop, los cuales tampoco abundan, hay que buscarlos en Internet o en el diario. Ellos son
drásticos. Dicen que a Chile le falta gozar, sobre todo a las mujeres. Pero
tampoco las culpan. El escaso erotismo que despliegan bajo las sábanas con sus parejas no es otra cosa que consecuencia de la educación represiva con que fueron criadas. Aunque hay ciertos atisbos de liberación. Uno de ellos confesó que el producto que más se está vendiendo en su negocio es gel anal. Sin duda, los gustos están cambiando.
CHOCOLATES Y LENCERíA ERóTICA
Fiorella quiso registrar su marca, pero está vez además de los servicios
que ofrecen sus chicas, también incorporó a su negocio lencería y
chocolates eróticos. La marcha blanca fue con sus propios clientes y le dio
excelentes resultados. Hoy sus productos tienen publicidad en Internet.
-Los clientes se los llevan a sus esposas como una especie de mensaje
subliminal, que dice "dame más, necesito más sexo" -dice.
Ella dice que la mayoría de sus productos se utilizan para aumentar el
placer: "son cosas para que el hombre disfrute con su pareja. Los sex shop
se deberían ver como la vida cotidiana, pero en Chile la gente los ve sólo
como un negocio de venta de vibradores. El objetivo del sex shop tendría
que ser una especie de ayuda para los adultos, para acrecentar el placer
sexual -explica Fiorella.
Además de chocolates, Fiorella lanzó lencería y basó sus diseños en
fantasías eróticas masculinas.
-Nunca pensamos que los chilenos iban a enganchar. Ha sido una revelación para ellos ver a sus mujeres vestidas de enfermeras, vedettes y mucamas en telas transparentes. Los sorprendimos, sobre todo porque acá la lencería erótica se entiende como un corsé con portaligas, y no es así, la lencería puede ser mucho más sutil y osada -agrega Fiorella.
Los colores que eligió para sus diseños son plateados, dorados, rojos,
fucsias, calipsos... tonos cálidos. Uno de los trajes de fantasía que más
se pide es el de enfermera. Lleva una toca de látex roja en la cabeza y
viene con dos cruces que se pegan con silicona en los pechos. El resto del
traje es una minifalda muy marcada y botas altas con taco aguja y guantes
sin dedos, similar a los quirúrgicos, pero más gruesos.
-Dentro de los accesorios que el cliente pide se encuentran los guantes de
encaje. Mis niñas dicen que a los clientes les encanta que los acaricien su
cuerpo con los guantes puestos -cuenta.
Fiorella dice que el éxito de estos negocios se debe a la falta de
entretenimiento para adultos que tiene este país y que por eso mismo,
debemos cultivar nuestro lado erótico. Jamás ir directo al grano.
JUGUETES ERóTICOS,
HECHOS PARA LA MUJER
Erwin se llama el dueño del único sex shop establecido en Santiago, no
tiene vitrina, pero todo el mundo sabe que se ubica en un elegante edificio
de Antonio Bellet. Hace más de tres años que funciona vendiendo diversos
productos eróticos. Con orgullo cuenta que fue el primero que trajo a Chile
películas triple equis. Nos cuenta que en su negocio, que no es más que una pieza llena de un cuanto hay de juguetes eróticos, lo que más se vende son consoladores y, por lo general, son las mujeres las que mandan a sus parejas a comprarlos. Erwin dice: "A ellas se les ocurre la idea, pero no se atreven a dar la cara".
-En este país crecimos pensando que el sexo era algo turbio, nos
reprimieron desde niños. Por eso tenemos tantos problemas para gozar el
sexo. Y en ese sentido, muchas parejas vienen a comprar juguetes para
terminar con su tedio sexual, pero éstos no son milagrosos. Si se basa el
goce sólo en el juguete, algo anda mal. Se supone que deben ser un
complemento -dice.
Por otro lado, Erwin cree que los juguetes eróticos están hechos para la
mujer.
-En las chilenas existe un alto grado de insatisfacción sexual. Los hombres
no saben excitar a sus mujeres. Pero ellas no se dan por vencidas, lo
último que están pidiendo son geles anales. Las chilenas se están
atreviendo a probar nuevos estilos de sexo, están dejando de ser
convencionales en la cama -agrega.
Erwin agrega que eso no es todo, las bolitas chinas, constituyen el
producto de moda. Asegura que los dueños de sex shop le confiesan que el placer que dan estas bolitas es inimaginable
Fecha: 09-01-2009
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